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jueves, 15 de septiembre de 2011

LO QUE NOS SEPARA, MÁS ALLÁ DE LOS RECUERDOS

OPINIÓN

"LO QUE NOS SEPARA DE LOS LIBERAL-CONSERVADORES". 


 
Joaquin Beúnza Redín (1872-1936)
Político y diputado carlista a Cortes.
Asesinado en Fuenterrabía.
 EL TEMA NO ES NUEVO, sino muy antiguo. Es anterior a 1833. Lo contaba Vicente Pou en su libro La España en la presente crisis(Montpelier, 1842). Actual eso de la crisis política, ¿no? Avanzado el siglo XX se titulaba "Lo que nos separa", un artículo escrito por "Arrano Beltza" en "El Pensamiento Navarro" (EPN, 16-III-1980). Tanto ayer como hoy, temas delicados estos para momentos delicados también. 

Hablemos de lo que nos separa de la mal llamada derechaconservadora, que o es originariamente liberal, o cae en el liberalismo haciendo tesis (para todos los casos y circunstancias) de la hipótesis circunstancial, ya por un mal llamado "espíritu práctico", ya por unas tácticas equivocadas, ya por una falta de principios cuando -al comienzo o bien al final del caso que se trate- defiende los principios que no quiere, ni en cualquier caso debe. 

Si hablamos de Joaquín Beúnza y de Víctor Pradera, ambos nacieron en 1872. Ambos fueron navarros, carlistas de pro y no sólo tradicionalistas, e insignes políticos, oradores y diputados. Ambos fueron asesinados por los rojo-separatistas, como entonces se les llamaba. 

El 4 de septiembre de 1936 moría asesinado don Joaquín Beúnza Redín en Fuenterrabía, después de ser torturado según Enrique Esperabe de Arteaga (García-Sanz). No fue asesinado "por incontrolados". También dos días más tarde, el día 6 y en Polloe, San Sebastián, moría asesinado mediante fusilamiento don Víctor Pradera y Larumbe. Tampoco lo fue por incontrolados. A éste le detuvieron los nacionalistasde ELA el 2 de agosto aunque gozaba de inmunidad por su cargo de Vocal del Tribunal de Garantías Constitucionales, y le invitaron a suicidarse a lo que él se negó. Sus últimas palabras fueron:"Los que vais a matarme, oídme: Jesús crucificado es la cumbre moral; vosotros ardéis en odio, y Jesús es la llama del amor. Muerto, como Cristo, perdonando, os perdono. Yo la única pena que tengo al morir es no ver a mi España salvada. ¡Viva Cristo! ¡Viva España!" Al día siguiente también asesinaron a su hijo mayor, Javier. Entre los requetés que a los pocos días tomaron San Sebastián, iba otro hijo de Pradera. 

Ambos políticos carlistas nacieron el mismo año, y murieron  el mismo año y mes. A la misma edad. Descansen en paz junto con todos los mártires. 

Pradera escribió un prólogo al libro del religioso agustino P. Vélez, titulado "El fracaso de una táctica y el camino de la restauración". Autor y libro desaparecieron. El autor, asesinado en 1936. El libro, destruido hasta en linotipia. Este libro era una implacable crítica a la llamada "táctica" cedista o de la CEDA, al ideario demócrata-cristiano que se decía inspiraba a dicha CEDA. Luego, será necesaria la Cruzada. Ya dijo Gil Robles: "No fue posible la paz". 

Pues bien, Víctor Pradera, figura bien estudiada por el dr. José Luis Orella, decía:

 
Víctor Pradera Larumbe (1872-1936)
Político y diputado carlista a Cortes
Asesinado en San Sebastián
"Elevar a norma las excepciones (que la prudencia circunstancial puede aconsejar) es subvertir los fundamentos de la moral. El mal menor no es apetecido por la voluntad, porque ningún mal puede serlo. El mal menor, como todos los males, se soporta. Sólo por aberración puede ser proclamado como fin de una política, como algo que ha de ser querido y alcanzado. Y el bien posible quedó reducido a aquél que la buena voluntad del enemigo nos permitiera alcanzar. Tal doctrina se redujo a esto: siendo los católicos incapaces de alcanzar el bien por sus esfuerzos, finalidad de ellos ha de ser un mal menos grave, o el bien, en su caso, que el enemigo quiera tolerarles. Una política inspirada en tal subversión de valores -concluía Pradera- no podía dar otros resultados que los que nos punzan en nuestra carne y en nuetro espíritu".

Considero estas palabras clarividentes. Muchísimos autores trataron el tema del mal menor en los s. XIX y XX. Lo que ahora ocurre es que no se les conoce, ni se les estudia. Cuando se recuerda cómo acabaron Beúnza y Pradera, asesinados en 1936, ¿por qué no se recuerda lo que decían y defendían, y la crítica que hacían al mal llamado "mal menor"? Por otra parte, añadamos que hoy no se trata de "males menores", sino de males mayores, cada vez más horrendos. O se reconstruye esto políticamente, con entereza y sin subordinarse a instituciones de supuesta intelligetsia, o nadie sabe hasta donde vamos a llegar. Por ejemplo, ¿somos conscientes que delante de nosotros se quiere construir un matadero de niños y niñas antes de su nacimiento? ¿Seguirá éste si el PP gana las elecciones? Lo que ocurre es que, en muchos casos, nos encontramos que el problema está, por una razón o por otra, en los principios mantenidos.

Por eso los carlistas mantenemos hoy día los principios de derecho natural y el derecho público cristiano (que interpreta aquel con seguridad y reconoce la elevación de lo natural a lo sobrenatural en el ámbito individual, social e incluso político), y ofrecen a la sociedad una línea política de entereza en favor de unas necesidades que no pueden negociarse. El mal no se frena si no se reconstruye la sociedad y la política a la vez,  siendo así que las malas leyes -por acción o por omisión- destruyen siempre y sistemáticamente. Sobre todo en España, el mal en la sociedad muchas veces se produce “desde arriba” de las instituciones políticas; por eso la buena política es muy importante.

Por último, creo que desorienta a la sociedad la cita por extenso de Víctor Pradera Larumbe y de Joaquín Beúnza Redín, ambos diputados carlistas a Cortes, por parte de algún cargo público del Partido Popular. Y no creo que a Pradera ni a Beúnza les agradase cuando a la vez se calla su profunda crítica al liberalismo y al falso “mal menor”.


Desde hace unos años los carlistas trabajan por una coalición electoral y puntual de mínimos (pero sin caer en el "malminorismo" ni en un desenfocado "posibilismo"), conservando cada grupo nacional su propia personalidad, a la que pueden unirse los sectores políticos regionales de suficiente entidad. 

Está más que comprobado que los grandes partidos como UPN, PP etc. perjudican gravemente las grandes cuestiones éticas y morales, políticas, de descentralización y Fueros, y las grandes líneas directrices de la alta política. Nosotros defendemos sin concesiones los grandes principios vertebrales de la vida humana, la familia, la libertad de los padres a la educación de sus hijos, el bien común. No somos ni de derechas ni de izquierdas porque ambas se necesitan mutuamente, por lo mismo que el ojo derecho reclama el izquierdo. Defendemos también un poder civil confesional católico como garantía del reconocimiento explícito a N.S. Jesucristo en España, y única garantía también de la ley y derecho naturales: "Nada sin Dios, todo con Dios", Dios como única garantía del más débil y del que nada puede, "Más sociedad y menos Estado", es decir, comunidad y no estatismo, subsidiariedad y Fueros, para preparar una sociedad merecedora así mismo de un rey. 

José Fermín Garralda Arizcun


 
Nota: además de las investigaciones de García-Sanz sobre Beúnza, Ricart Torrens y José Luis Orella sobre Víctor Pradera (Madrid, BAC, 2000), etc, véase recientemente, GARRALDA ARIZCUN, José Fermín, "páginas de Historia: 1936-1939. Heroísmo en Navarra y España", en la web del "Boletín Carlista de Madrid", Anuario 2009, IIº Cuatrimestre 2009, nº 100, pág. 4-15. Sobre Pradera se escribió un reportaje en "Diario de Navarra" (martes, 26-IV-2005, p. 50-51). 

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