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lunes, 21 de junio de 2010

La Tradición: esa gran desconocida...

 Xavier Zubiri

HACIA UN CONCEPTO FILOSÓFICO DE TRADICIÓN.

(PRIMERA ENTREGA)


Marchamos hacia un concepto filosófico de "Tradición". Para ello, nada mejor -pensamos- que recurrir a un Diccionario de Filosofía, como el de Ferrater Mora. En él hallamos dos entradas que pueden ser de nuestro interés: "TRADICIÓN" y "TRADICIONALISMO". Vamos a prescindir de la segunda, para centrarnos en la primera que es la que queremos dilucidar. Dice el Diccionario de Ferrater Mora:

"Una tradición es un conjunto de normas, creencias, etc., a menudo incorporadas en instituciones. Cuando las normas, creencias y, caso de haberlas, instituciones se toman en un sentido general y global, se habla de "la tradición"."

Como definición de la que partir no está nada mal. En el curso del desarrollo de esta definición, el Diccionario presenta las actitudes que pueden adoptarse frente al hecho de la tradición.

1. Actitud de sumisión y respeto, que puede presentarse de los siguientes modos:

  • a.) SIN JUSTIFICACIÓN: Es la actitud que sin recurrir a ulteriores justificaciones, postula que "la tradición es la tradición" y hay que respetarla, sin que tengamos que justificar ese respeto.

  • b.) CON JUSTIFICACIÓN:
b. 1. La tradición se justificaría en virtud de haber persistido esas normas, creencias y, caso de haberlas, instituciones.

b. 2. Se supone que la tradición incorpora experiencias y decisiones de los antepasados que, por antecedernos, se infiere que atesoran un saber y una prudencia superiores a la nuestra

2. Actitud crítica frente a la tradición: Desde Francis Bacon y, a lo largo y ancho de la Filosofía Moderna, la tradición ha sido vista como fuente de normas absurdas, de creencias dubitables y de instituciones que ejercen una supuesta presión sobre la sociedad y, lo que es peor, sobre el individuo concebido como ente autónomo.

Como aproximación, podemos estar conformes. No requerimos mucho más, para acercarnos al concepto filosófico de "tradición". Pero, será el vicio de la modernidad, todavía nos ocurre que, tras toda la clasificación que por mor de orden hemos hecho, seguimos pensando: ¿Qué es la tradición?

Con decir que "una tradición es un conjunto de normas, creencias, etc., a menudo incorporadas en instituciones" no sabemos lo que es la tradición: en todo caso, podemos acercarnos a una determinada "tradición" mediante el estudio exterior de sus normas, creencias e instituciones y no haber adelantado mucho en el esclarecimiento de lo que sea la tradición: tampoco nos interesa ese "sentido general y global" por el cual hablamos de "la tradición" cuando pensamos en los diversos cuerpos sociales que, a lo largo de la historia, extinguidos o perdurantes, han tenido sus propias y determinadas "tradiciones" como si todo el conjunto de las mismas fuera un enorme cajón de sastre donde podemos encontrar desde, permítasenos llamarla, la "tradición griega" hasta la "tradición romana". Tampoco nos basta con pensar: "la tradición es todo eso que viene del pasado".

Seguimos preguntándonos: ¿y qué es la tradición? Por tradición podemos conservar en nuestra casa una armadura, con yelmo, arneses, la martingala y todos los arreos... Como si fuese un dermatoesqueleto. Pero, el objeto que podamos haber heredado en tradición no es la tradición. ¿Qué será la tradición, entonces?

Xavier Zubiri piensa que la tradición sería algo así como una condición (empleemos este término "condición", para entendernos): una condición que posibilita la incorporación del hombre a lo que Zubiri denomina "el dinamismo del cuerpo social". Como condición, la "tradición" está supuesta, quiere decirse que antecede al hombre a modo de amparo: "Amparado en una tradición: traditio, parádoxis." Sin sumergirse en la tradición propia de su cuerpo social ningún hombre podría incorporarse al cuerpo social.

Zubiri piensa que la "tradición no consiste en transmisión, porque hay muchas cosas transmitidas que pueden quizá no funcionar como tradicionales. Y, recíprocamente, puede haber tradición sin que haya rigurosamente hablando una transmisión." Y termina asentando el filósofo vasco que: "Tradición es reactualización, y en este caso reactualización como un sistema de posibilidades".

Y sigue diciéndonos:

"Porque aquello que una sociedad era en un momento determinado de la historia, ha dejado de ser real. Aquello fue; ya no es. Pero pervive habiéndonos otorgado en el momento presente el sistema de posibilidades que constituyen definitoriamente el cuerpo social en que cada uno de nosotros vive. La tradición no afecta a una transmisión de realidades, porque ni es transmisión ni es de realidades; sino que afecta precisamente a la reactualización de posibilidades en cuanto tales."

El problema que se establece en este momento es: ¿y si el hombre rechaza la tradición recibida? La respuesta no se hace esperar: por lo pronto, renegando de la tradición, lo que el hombre pierde ipso facto es la opción de reactualizar el sistema de posibilidades que constituye su cuerpo social. Eso es lo que el hombre ha ido perdiendo, en aras de intentar hacer -por el prurito de orgullo o por la simple tontería- nuevos sistemas de posibilidades que, por el solo hecho de colocarles un "nuevo" delante se piensan nuevos y mejores.

BIBLIOGRAFÍA:

-DICCIONARIO DE FILOSOFÍA (Q-Z), J. Ferrater Mora, nueva edición actualizada por la Cátedra Ferrater Mora bajo la dirección de Josep-Maria Terricabras, Ariel Referencia.

-"ESTRUCTURA DINÁMICA DE LA REALIDAD", Xavier Zubiri, Alianza Editorial - Fundación Xavier Zubiri.

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