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martes, 20 de noviembre de 2012

Geopolítica y orientaciones tradicionalistas

Halford McKinder (1861-1947)

LOS ESBOZOS DE LA GEOPOLÍTICA ESPAÑOLA EN VÁZQUEZ DE MELLA 

La geopolítica tradicionalista hispánica se hizo frente a la geopolítica británica. Los intereses geopolíticos enfrentaron a Inglaterra y a España muy tempranamente. Inglaterra era, en aquel entonces, un país en una isla con muchos países y nosotros, restaurado el Reino Godo de Toledo, nos lanzábamos a la construcción de un Imperio, inspirado en un mandato divino y apostólico: ese era nuestro destino, junto a nuestro país hermano Portugal. Nunca faltó buena voluntad  para con Inglaterra (para poder decir esto hay que saber algo más que la "leyenda negra" que se impuso contra el Rey Prudente, nuestro grande y bienamado Felipe II). Pero todas nuestras pretensiones demostraron que, a la postre, los españoles éramos unos ingenuos al lado del maquiavelismo inglés: de ahí aquello de la "pérfida Albión" (no sin razón). Los ideólogos de la gran política inglesa de la entonces pequeña y aislada Inglaterra se habían aferrado a una consigna que pudiera cifrarse en esta frase: Inglaterra crecerá en proporción a la mengua de España. Quien ha leído a John Dee sabe que es así -quien no lo haya leído, mejor que no cuestione lo que estoy escribiendo.

Sabido es que, durante el siglo XIX y el XX, España no tiene políticos... Lo que tiene es un hatajo de charlatanes con la cabeza llena de mierda masónica, repitiendo como cacatúas lo que sus amos invisibles les dictan: a la izquierda es Francia y a la derecha es Inglaterra. En todo el panorama político y cultural no podemos reconocer nada más que a dos geopolíticos españoles: Ángel Ganivet y Juan Vázquez de Mella. Y de los dos, es el Verbo de la Tradición, el gran Vázquez de Mella, el más clarividente en todos los sentidos.



¿Cuáles eran las ideas geopolíticas de D. Juan Vázquez de Mella?

Dada la naturaleza de su producción literaria, tan dispersa en discursos para el Congreso de los Diputados y para tantas otras instituciones a las que era invitado el gran pensador español, se hace muy dificultoso poder indicar una obra en concreto, donde Vázquez de Mella expusiera sistemáticamente su pensamiento geopolítico. Sin embargo encontramos orientaciones geopolíticas muy elocuentes.

Lo primero que ha de hacer el geopolítico patriota es saber situarse geográficamente, por supuesto. Y extraer de la conciencia de su posición espacial -que es la que es y no otra- las conclusiones oportunas. Vázquez de Mella tenía claro que la ubicación geográfica de España era privilegiada:

"Formamos una Península, amurallada por los Pirineos y circundada por el mar, y nos encontramos enfrente de dos Continentes: por un lado somos punto de arranque de avance hacia América; por otro lado miramos hacia el Continente africano y constituímos la llave del Estrecho."   

Los tres objetivos de la política internacional española fueron declarados nítidamente por el gran político asturiano:

-El dominio del Estrecho.

-La federación con Portugal.

-La confederación con los estados americanos.

"La autonomía geográfica de España exige el dominio del Estrecho, la federación con Portugal y, como punto avanzado de Europa, y por haber civilizado y engrandecido y sublimado en América, esa red espiritual tendida entre aquel Continente nuevo y el viejo Continente europeo".

Inglaterra es culpable, según Vázquez de Mella:

-Usurpó Gibraltar, privándonos de la llave del Mediterráneo.

-Suscitó, incitó a Portugal a separarse de España, animando y municionando, empujando y sosteniendo a la facción anti-española.

-Sembró el separatismo de la España de Ultramar (a través de sus telarañas masónicas) y apoyó esos movimientos emancipatorios.

Su acción ha sido nefasta para España. Y es que, como nos recuerda Vázquez de Mella: "la Geografía [...] manda en la Historia" y es la geopolítica la que "impone a Inglaterra una política opuesta, y que ha seguido por cierto tenaz y fielmente".

"...he dicho que Inglaterra obedece en toda su política con nosotros a una especie de "sorites" geográfico".

Y con claridad meridiana:

"Inglaterra ha negado, ha mutilado, ha sometido, ha sojuzgado a mi Patria, ha deshecho su Historia y ha roto sus ideales".

Hasta qué punto estas claves geopolíticas puedan estar obsoletas es una cuestión que habría que estudiar con mayor detalle. Las cuestiones actuales parecen acuciar en otras direcciones. El Imperio británico, tal y como predijo Hitler, sucumbió tras la II Guerra Mundial (Hitler, ese maldito admirador del Imperio británico que, a la vez, denostaba -por la sinrazón racista- de la católica política colonialista hispano-portuguesa: ¿es que no han leído ustedes ese mamotreto panfletario llamado "Mein Kampf"?).


Pero: ¿cuáles son, a día de hoy, las coordenadas geopolíticas más urgentes para España?

El emplazamiento espacial en el mapamundi no ha cambiado: malo sería; pero sí ha cambiado el signo político de lo interior y de lo que nos circunda. Y en función de esos cambios deberemos trazar una geopolítica patriótica que será la guía indispensable para un movimiento político del porvenir... Si es que antes no nos han exterminado con mayor o menor ruido.

En el deplorable escenario de esa politiquilla a la que se le llama "española" sin serlo (repleto de ineptos de derecha y de izquierda, tontos de solemnidad y cipayos del Nuevo Orden Mundial): ¿puede haber algún ideal geopolítico para España? Estamos absolutamente convencidos de que lo hay. Y aunque sea dificilísimo de alcanzar, dado el envilecimiento de nuestra población y las indigentes condiciones en las que se encuentra nuestra nación... Aunque sea una carrera contra reloj, hemos de aceptar el desafío de construir una geopolítica hispánica, muy distinta a la que siguen estos peleles del PP o del PSOE que no representan en modo alguno los verdaderos intereses del auténtico y genuino espíritu católico y patriótico de España, pues su ilegitimidad (por más votos que tengan en las urnas) se infiere de su clamorosa y patente traición.

No han creído en España y se han arrojado en brazos de la satanocracia mundialista.


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