sábado, 9 de febrero de 2013
La espiritualidad en el Devocionario del Requeté
martes, 22 de enero de 2013
Autonomía regional y local
andaluciacarlista.com/autonomiaregionalylocalBARRAYCOA.pdf
jueves, 27 de diciembre de 2012
El Manifiesto de Guadalajara
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| Calendario de 2013 editado por la CTC al cumplirse el 180 aniversario del Carlismo y el 130 del Manifiesto de Guadalajara. |
miércoles, 18 de abril de 2012
Quintillo 2012: el Sistema es el problema
martes, 20 de septiembre de 2011
Audiencia con el Sr. Arzobispo de Sevilla
jueves, 15 de septiembre de 2011
LO QUE NOS SEPARA, MÁS ALLÁ DE LOS RECUERDOS
"LO QUE NOS SEPARA DE LOS LIBERAL-CONSERVADORES".
| Joaquin Beúnza Redín (1872-1936) Político y diputado carlista a Cortes. Asesinado en Fuenterrabía. |
Hablemos de lo que nos separa de la mal llamada derechaconservadora, que o es originariamente liberal, o cae en el liberalismo haciendo tesis (para todos los casos y circunstancias) de la hipótesis circunstancial, ya por un mal llamado "espíritu práctico", ya por unas tácticas equivocadas, ya por una falta de principios cuando -al comienzo o bien al final del caso que se trate- defiende los principios que no quiere, ni en cualquier caso debe.
Si hablamos de Joaquín Beúnza y de Víctor Pradera, ambos nacieron en 1872. Ambos fueron navarros, carlistas de pro y no sólo tradicionalistas, e insignes políticos, oradores y diputados. Ambos fueron asesinados por los rojo-separatistas, como entonces se les llamaba.
El 4 de septiembre de 1936 moría asesinado don Joaquín Beúnza Redín en Fuenterrabía, después de ser torturado según Enrique Esperabe de Arteaga (García-Sanz). No fue asesinado "por incontrolados". También dos días más tarde, el día 6 y en Polloe, San Sebastián, moría asesinado mediante fusilamiento don Víctor Pradera y Larumbe. Tampoco lo fue por incontrolados. A éste le detuvieron los nacionalistasde ELA el 2 de agosto aunque gozaba de inmunidad por su cargo de Vocal del Tribunal de Garantías Constitucionales, y le invitaron a suicidarse a lo que él se negó. Sus últimas palabras fueron:"Los que vais a matarme, oídme: Jesús crucificado es la cumbre moral; vosotros ardéis en odio, y Jesús es la llama del amor. Muerto, como Cristo, perdonando, os perdono. Yo la única pena que tengo al morir es no ver a mi España salvada. ¡Viva Cristo! ¡Viva España!" Al día siguiente también asesinaron a su hijo mayor, Javier. Entre los requetés que a los pocos días tomaron San Sebastián, iba otro hijo de Pradera.
Ambos políticos carlistas nacieron el mismo año, y murieron el mismo año y mes. A la misma edad. Descansen en paz junto con todos los mártires.
Pradera escribió un prólogo al libro del religioso agustino P. Vélez, titulado "El fracaso de una táctica y el camino de la restauración". Autor y libro desaparecieron. El autor, asesinado en 1936. El libro, destruido hasta en linotipia. Este libro era una implacable crítica a la llamada "táctica" cedista o de la CEDA, al ideario demócrata-cristiano que se decía inspiraba a dicha CEDA. Luego, será necesaria la Cruzada. Ya dijo Gil Robles: "No fue posible la paz".
Pues bien, Víctor Pradera, figura bien estudiada por el dr. José Luis Orella, decía:
| Víctor Pradera Larumbe (1872-1936) Político y diputado carlista a Cortes Asesinado en San Sebastián |
Considero estas palabras clarividentes. Muchísimos autores trataron el tema del mal menor en los s. XIX y XX. Lo que ahora ocurre es que no se les conoce, ni se les estudia. Cuando se recuerda cómo acabaron Beúnza y Pradera, asesinados en 1936, ¿por qué no se recuerda lo que decían y defendían, y la crítica que hacían al mal llamado "mal menor"? Por otra parte, añadamos que hoy no se trata de "males menores", sino de males mayores, cada vez más horrendos. O se reconstruye esto políticamente, con entereza y sin subordinarse a instituciones de supuesta intelligetsia, o nadie sabe hasta donde vamos a llegar. Por ejemplo, ¿somos conscientes que delante de nosotros se quiere construir un matadero de niños y niñas antes de su nacimiento? ¿Seguirá éste si el PP gana las elecciones? Lo que ocurre es que, en muchos casos, nos encontramos que el problema está, por una razón o por otra, en los principios mantenidos.
Por eso los carlistas mantenemos hoy día los principios de derecho natural y el derecho público cristiano (que interpreta aquel con seguridad y reconoce la elevación de lo natural a lo sobrenatural en el ámbito individual, social e incluso político), y ofrecen a la sociedad una línea política de entereza en favor de unas necesidades que no pueden negociarse. El mal no se frena si no se reconstruye la sociedad y la política a la vez, siendo así que las malas leyes -por acción o por omisión- destruyen siempre y sistemáticamente. Sobre todo en España, el mal en la sociedad muchas veces se produce “desde arriba” de las instituciones políticas; por eso la buena política es muy importante.
Por último, creo que desorienta a la sociedad la cita por extenso de Víctor Pradera Larumbe y de Joaquín Beúnza Redín, ambos diputados carlistas a Cortes, por parte de algún cargo público del Partido Popular. Y no creo que a Pradera ni a Beúnza les agradase cuando a la vez se calla su profunda crítica al liberalismo y al falso “mal menor”.
Desde hace unos años los carlistas trabajan por una coalición electoral y puntual de mínimos (pero sin caer en el "malminorismo" ni en un desenfocado "posibilismo"), conservando cada grupo nacional su propia personalidad, a la que pueden unirse los sectores políticos regionales de suficiente entidad.
Está más que comprobado que los grandes partidos como UPN, PP etc. perjudican gravemente las grandes cuestiones éticas y morales, políticas, de descentralización y Fueros, y las grandes líneas directrices de la alta política. Nosotros defendemos sin concesiones los grandes principios vertebrales de la vida humana, la familia, la libertad de los padres a la educación de sus hijos, el bien común. No somos ni de derechas ni de izquierdas porque ambas se necesitan mutuamente, por lo mismo que el ojo derecho reclama el izquierdo. Defendemos también un poder civil confesional católico como garantía del reconocimiento explícito a N.S. Jesucristo en España, y única garantía también de la ley y derecho naturales: "Nada sin Dios, todo con Dios", Dios como única garantía del más débil y del que nada puede, "Más sociedad y menos Estado", es decir, comunidad y no estatismo, subsidiariedad y Fueros, para preparar una sociedad merecedora así mismo de un rey.
José Fermín Garralda Arizcun
Nota: además de las investigaciones de García-Sanz sobre Beúnza, Ricart Torrens y José Luis Orella sobre Víctor Pradera (Madrid, BAC, 2000), etc, véase recientemente, GARRALDA ARIZCUN, José Fermín, "páginas de Historia: 1936-1939. Heroísmo en Navarra y España", en la web del "Boletín Carlista de Madrid", Anuario 2009, IIº Cuatrimestre 2009, nº 100, pág. 4-15. Sobre Pradera se escribió un reportaje en "Diario de Navarra" (martes, 26-IV-2005, p. 50-51).
lunes, 28 de febrero de 2011
Confusión entre Partido y Comunión
“Y tiene razón el opinante al decir que para un monárquico esa no es razón suficiente para rechazar o aceptar la legitimidad de nadie. Pero es que además y antes que eso he dicho también que quienes presentan a don Sixto no se sabe muy bien si lo hacen "en calidad de rey, de abanderado o de regente". Don Sixto es un hombre soltero, de edad avanzada, sin descendencia, enfrentado a su familia, y alejado políticamente de la mayoría de los carlistas. Es duro tener que decir esto, pero es la verdad. ¿Qué esperanza puede ofrecer a los españoles?”
miércoles, 19 de enero de 2011
La clarificación que trajo la confusión

domingo, 26 de diciembre de 2010
¡Feliz Navidad!
domingo, 12 de diciembre de 2010
Crónica de la presentación de “Requetés” en Sevilla
En el acto participaron D. Luis Hernando de Larramendi Martínez, (Vicepresidente de la Fundación Ignacio Larramendi), D. Sixto De la Calle Jiménez, (Requeté excombatiente delTercio de Ntra. Sra. De la Merced de Jerez de la Frontera), D. José Herrera Sánchez, (Requeté excombatiente del Tercio de la Virgen de los Reyes de Sevilla) y nuestro Tesorero Regional, D. Manuel Chacón-Manrique de Lara y Castilla que, en sustitución de D. Domingo Fal-Conde Macías, ausente por enfermedad, ofició como presentador del acto.
La intervención del Sr. Hernando de Larramendi se centró en las diferentes vicisitudes por las que se ha pasado hasta lograr la publicación de la obra, la calidad de la misma y la posibilidad de editar un segundo volumen, (hay material sobrado para ello), en vistas de la enorme aceptación que está teniendo por parte de afiliados y simpatizantes.
Don Sixto de la Calle y Don José Herrera hicieron repaso por sus vivencias particulares como integrantes de los Tercios de Requetés más significativos de Andalucía durante la Cruzada; explicando con detalle los momentos de riesgo y sacrificio que vivieron durante esos años. Hicieron igualmente una semblanza del requeté mártir Antonio Molle Lazo, cuyo proceso de beatificación ha tomado nuevo impulso en los últimos tiempos.
El acto finalizó con un llamamiento por parte de nuestro Tesorero hacia los presentes a acudir a la próxima inauguración del “Círculo Cultural Carlista Virgen de los Reyes”, que tendrá lugar (D.M.) el próximo Sábado día 18 del corriente mes en la ciudad de Sevilla, agradeciéndose igualmente la presentación del libro al Sr. Hernando de Larramendi y homenajeándose con un sonoro y prolongado aplauso a los dos Requetés excombatientes que nos acompañaron en tan solemne acto. Tras la gran ovación se entonó el “Oriamendi”, se presentó igualmente el Ideario y Programa Político Actualizado de la C.T.C. y los miembros de la mesa firmaron cuantos libros adquirieron los asistentes.
Ofrecemos a continuación una serie de fotografías del acto (pinchar sobre ellas para ampliarlas):
viernes, 26 de marzo de 2010
PEREGRINACIÓN TRADICIONALISTA DE PENTECOSTÉS PARÍS-CHARTRES 2010
Permitidnos un año más que os propongamos participar con nosotros en este acontecimiento.
Ya está abierto el plazo para inscribirse en la peregrinación de Pentecostés, que este año lleva como lema "La Iglesia es nuestra Madre". Desde el Capítulo Español de Santiago Apóstol nos hemos puesto en marcha para organizar a los peregrinos que queráis caminar de París a Chartres en esta 28º edición. Os copio dos vídeos para que os hagáis una idea de lo que es esta peregrinación, así como de los temas que vamos a contemplar durante los tres días de marcha. El segundo está en español y del primero os pasaremos pronto una copia en nuestra lengua:
http://www.nd-chretiente.com/index-site.php?file=2010/presentations/pres_pele10
http://www.nd-chretiente.com/index-site.php?file=2010/presentations/pres_theme10-esp
Como véis, las fechas serán el 22, 23 y 24 de mayo, pero hay que apuntarse cuanto antes para que cada uno pueda hacer la reserva de su billete de avión, pedir los días necesarios en el trabajo... y para que desde la jefatura y coordinación del Capítulo podamos tenerlo todo listo, en especial avisar a la Dirección de Notre Dame de Chrétienté, que buscará un alojamiento para los días de llegada y de partida, de acuerdo con el número de peregrinos.
¿Qué hay que llevar? Poca cosa: basta con ropa cómoda, algo de abrigo, poncho para la lluvia, calzado de marcha y de descanso y saco de dormir. La organización se encarga del transporte de todo aquello que no sea imprescindible para la marcha hasta el lugar de acampada de cada día, y de proporcionar un breve refrigerio en los desayunos, comidas y cenas. La atención sanitaria y los vehículos de apoyo también corren por cuenta de Notre Dame de Chrétienté.
En cuanto a la dificultad, aunque el recorrido es el mismo para todos, hay alternativas para familias y menores: las familias un máximo de 15 a 20 kilómetros/día; los niños hacen un total de 45/50 km, jóvenes de 13 a 16 años un recorrido algo mayor y los adultos caminan un total de 100 kilómetros. Se desaconseja la participación de mujeres embarazadas o personas con problemas graves de salud.
En cuanto a las tarifas, si os inscribís antes del 24 de abril, los precios son:
- niños: 20 euros
Si se inscriben después de esta fecha y hasta el mismo día de la peregrinación, las tarifas son:
- niños: 25 euros
Los sacerdotes peregrinan gratis. ¡Anímense!
A estos precios hay que añadir la cantidad de 10 euros por participante, en concepto de gastos de Capítulo.
| Número de cuenta: | 2100 3739 18 2200124758 |
| Divisa: | euros |
| IBAN en formato electrónico: | ES9721003739182200124758 |
| IBAN en formato papel: | IBAN ES97 2100 3739 1822 0012 4758 |
| BIC (Código Internacional de Identificación Bancaria en el sistema SWIFT): | CAIXESBBXXX |
No os olvidéis de indicar en el asunto el nombre del peregrino que efectúa el ingreso y el motivo "Peregrinación 2010".
Estamos a vuestra disposición en la mencionada dirección del Capítulo, o bien en el teléfono 622.092.870, para resolver cualquier duda o sugerencia que tengáis. ¡¡Espero veros muy pronto caminando con nosotros de la mano de Nuestra Señora!!
A la espera de vuestras noticias, recibid un cordial saludo en Cristo, con el deseo de que viváis muy de cerca estos días Su Pasión, Muerte y Resurrección.
Jefe del Capítulo "Santiago Apóstol"
sábado, 6 de marzo de 2010
Los carlistas ante la nueva legislación abortista
Don Juan Carlos de Borbón acaba de firmar la “Ley Orgánica 2/2010, de salud sexual y reproductiva y de interrupción voluntaria del embarazo”, su segunda “ley del aborto”. En 1985 sancionó una primera ley despenalizadora que, promovida por el PSOE, apoyada por el PP, y definida por Mariano Rajoy y sus máximos dirigentes como una ley “de consenso” ha provocado la muerte de 1.300.000 víctimas inocentes y allanado el camino para esta nueva vuelta de tuerca.
Ante esta situación, la Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista, -único partido político que propone para España la monarquía tradicional y uno de los pocos que defiende íntegramente los valores no negociables- se ve en la obligación de hacer las siguientes consideraciones a la opinión pública:
1º. Como grupo político, los carlistas no entraremos a juzgar la conciencia de don Juan Carlos ni si sus actuaciones públicas merecen o no una reprobación más o menos contundente por parte de la jerarquía de la Iglesia. Los obispos han recordado con claridad suficiente que cualquier político o gobernante que sea corresponsable o público partidario de cualquier legislación abortista no puede ser admitido en la Sagrada Comunión. Respecto a don Juan Carlos lo único que nosotros constatamos es que en el BOE de 4 de marzo no se limita, como si fuera un notario, a dar fe de un acuerdo del Parlamento sino que con su su firma otorga validez legal a la nueva ley.
Concretamente el actual jefe del estado ha firmado lo siguiente:
“A todos los que la presente vieren y entendieren. Sabed: Que las Cortes Generales han aprobado y Yo vengo en sancionar la siguiente ley orgánica. (…) Por tanto, Mando a todos los españoles, particulares y autoridades, que guarden y hagan guardar esta ley orgánica. Madrid, 3 de marzo de 2010. JUAN CARLOS R.”
2º. Don Juan Carlos ha firmado la nueva ley sin expresar el menor gesto de desaprobación. Ante quienes afirman que ha sido obligado a firmar nos preguntamos: ¿cómo es posible que alguien que dice ser rey y monarca no goce de libertad siquiera para oponerse a una ley injusta, en defensa de los españoles más indefensos?. Que una persona, supuestamente la máxima autoridad del estado, sea declarada no responsable por el sistema constitucional es una vergüenza tanto para quien firma permitiendo que le sigan llamando rey como para todos los españoles, que se ven inmersos en un régimen en el que, como en la dictadura nazi, la orden recibida parecería excusar la voluntad libre y responsable de cada conciencia individual.
3º. Por otra parte la perversidad de la nueva ley del aborto no nos puede hacer olvidar que si hemos llegado a esta situación de definir legalmente la eliminación de seres humanos inocentes como un derecho es gracias a la sanción previa de otras muchas leyes anticristianas que en las últimas décadas y en el marco de una Constitución enemiga de la raíz católica de España han ido proponiendo, apoyando o sancionando el PSOE, el PP y el jefe del estado: nos referimos a las leyes permisivas del divorcio, del divorcio-exprés, de manipulación de embriones, de las píldoras abortivas, de las parejas de hecho, del llamado “matrimonio homosexual”, de la “Educación para la ciudadanía”, etc.
4º. Una vez más pedimos a los españoles que sepan distinguir entre la llamada “monarquía constitucional” y la verdadera “monarquía tradicional”. La primera, con la figura de un rey no-responsable fiel servidor de la revolución relativista, otorga al vigente sistema partitocrático una apariencia respetable. La segunda, que además de la legitimidad de origen planteada históricamente por el legitimismo carlista exige una legitimidad de ejercicio coherente con la tradición política española, es la única que podría garantizar la necesaria estabilidad de las instituciones poniéndolas a resguardo de los vaivenes partidistas.
5º. Por último, queremos animar a los defensores de la causa pro-vida para que no decaigan en su lucha por la verdad de la dignidad humana que tiene su raíz más profunda en la dignidad de los hijos de Dios. Junto a ellos estaremos siempre los carlistas, apoyando cuantas manifestaciones contra el aborto se realicen siempre que vayan encaminadas al primer objetivo verdaderamente pro-vida: la abolición total de cualquier legislación que no proteja la vida humana desde la concepción hasta la muerte natural.
Junta de Gobierno de la Comunión Tradicionalista Carlista
5 de marzo de 2010
jueves, 16 de julio de 2009
EN EL CENTENARIO DE LA MUERTE DE DON CARLOS VII DE BORBÓN
Uno de los monarcas más populares de España, y que más entusiasmo ha suscitado, fue don Carlos VII de Borbón y Austria de Este. Ahora conmemoramos los cien años de su fallecimiento aquel 18-VII-1909. En Navarra esta conmemoración tiene una importancia singular.Carlos VII fue presentado por Navarro Villoslada como “El hombre que se necesita”, y “La solución española en el rey y en la ley”. Aparisi y Guijarro se refería a él como “El Rey de España”, y Pagés y Beltrán como “Carlos VII, el Restaurador”. Eran tiempos de Revolución, cuando en 1868 se expulsó del trono a doña Isabel, hija de Fernando VII.
El agradecimiento del bien nacido completa la memoria de personas, familias y pueblos, sobre uno de los reyes de España más respetados, queridos y vinculados a Navarra, que instaló su Corte en Estella, la bella ciudad del Ega, y cuyo retrato ha presidido millares de hogares navarros durante generaciones.
Muchos intelectuales católicos que habían militado en el partido conservador isabelino, sobre todo los llamados neocatólicos, se pasaron en bloque a las filas carlistas ya antes de 1868. Así se sumaron al pueblo tradicionalista –formado por familias sencillas o ilustres- que veía en don Carlos VII al rey legítimo de España, legítimo de origen y –lo que a la larga es más importante- de ejercicio, y para quien llevarlo a la Corte de Madrid era una urgente necesidad. Pueblo y dinastía mantuvieron con lealtad y sacrificio su pacto en servicio de la Religión y España, de los Fueros y la legitimidad, al servicio de la vida real y no de una ideología.
Don Carlos VII nació en el destierro el día 30 de marzo de 1848, gobernó España respetando su diversidad de pueblos de 1872 a 1876, defendió la Religión católica, juró los Fueros, y recibió hasta su muerte la fidelidad de millones de españoles a quienes gobernó desde el exilio, falleciendo en Varese (Italia) el 18 de julio de 1909. Está enterado en Trieste. Su esposa la reina doña Margarita fue llamada “ángel de la caridad”.
Don Carlos escribió mucho y con una elevada proyección política. Su testamento político es una joya de alto calado institucional y humano, y muestra un profundo conocimiento de España, de los españoles y sus necesidades.
No sólo fue aclamado en la periferia del solar hispano (el Reino de Navarra, Guipúzcoa, Álava, el Señorío de Vizcaya, el Principado de Cataluña y el viejo Reino de Valencia), sino que sus leales se extendieron por toda España. Si en 1833 Carlos V fue proclamado en la localidad toledana de Talavera de la Reina hace 176 años, en 1869 Carlos VII lo será en tierras centrales de La Mancha con la secular bandera de Dios, Patria y Rey.
No fue rey de los carlistas, sino rey de las Españas, diversa en su unidad constitutiva y una en su diversidad foral. España no podía ser ni centralista ni separatista. Recibió los derechos de Enrique V de Francia, conde de Chambord. Influyó en la política española, y tuvo una gran proyección en Europa e Hispanoamérica. Su egregia figura sobrepasa con creces la tercera guerra carlista (1872-1876), llena de entrega y heroísmo. Tras 1876, superado el inicial y necesario retraimiento electoral, los carlistas de Navarra se presentaron a las elecciones municipales, forales y a las Cortes obteniendo unos rotundos y brillantes resultados electorales. El Carlismo no era un temor sino una esperanza, y sus leales no eran un partido político más, sino una comunión de vida y pensamiento, de lealtades e ideales que constituían la esencia de España. Por eso los liberales han querido reducir al Carlismo a los conflictos bélicos, quizás para desviar la atención de los pronunciamientos militares, golpes de Estado, dejaciones y revoluciones… realizado todo ello por el liberalismo.
En 1888 el Carlismo sufrió la penosa escisión integrista, y en 1889 celebró el XIII centenario del III Concilio de Toledo, proclamándose la unidad católica de España. Con don Carlos, el hombre que se necesita, hubo un reverdecer de políticos, periódicos, círculos, y vida civil carlistas.
Malas lenguas dicen que don Carlos no cumplió el “¡Volveré!” prometido a su marcha por Danchariena una vez finalizada la guerra en 1876. Sin embargo, digamos que sí volvió en la vida civil y política posterior. Volvió en su hijo Jaime III, y en Alfonso Carlos I, hermano de don Carlos. También volvió cuando el liberalismo dio sus últimos frutos, esta vez animando el alma de los Tercios de voluntarios requetés levantados en Cruzada contra la República revolucionaria, aunque sea común entre los historiadores decir que los carlistas ganaron la guerra y perdieron en la paz. En 1986 los verdaderos carlistas de España se unieron en una organización política, y una de sus actividades ha sido presentarse en las contiendas electorales.
Don Carlos VII aunó la doble legitimidad de origen y de ejercicio, los derechos dinásticos y el Ideario y buen gobierno políticos. Con él, la Dinastía cumplió la tarea histórica de dar unidad y dirección al tradicionalismo político español, que sobrepasa el llamado “tradicionalismo cultural”. Hizo posible que los tradicionalistas españoles pudiesen seguir siendo españoles en la integridad de las doctrinas y en la pasión de los sentimientos. ¡Qué actualidad tiene decir: “Si el país es pobre, vivan pobremente el Rey y sus ministros”! ¡Qué actualidad tienen los ideales y la prudencia política de rey don Carlos!
Agradecidos y con admiración hacia tan egregia figura, he aquí nuestro más grato recuerdo.
Pamplona, Julio de 2009.
José Fermín Garralda Arizcun
Pte. de la Comunión Tradicionalista Carlista de Navarra
martes, 23 de diciembre de 2008
Discursos de Morella


PALABRAS PRONUNCIADAS POR JOSÉ MONZONÍS, PRESIDENTE ADJUNTO DE LA CTC DEL REINO DE VALENCIA ANTE EL MONUMENTO A CABRERA EN MORELLA EL 7 DE DICIEMBRE DE 2008
Amigos carlistas:
Gracias a todos por estar aquí, a pesar de la distancia y del clima. Gracias a los Carlistas de Morella por acogernos y a la Junta de la CTC de Castellón por tomar la iniciativa de este acto. Juntos de nuevo recordando nuestras raíces: la defensa de un orden político legítimo. Rindiendo homenaje a los que ofrecieron sus vidas desde 1833 por unas lealtades y unos principios que siguen vigentes. Y proponiendo a la España de hoy una manera de organizar la sociedad más justa, más libre.
Algunos se escandalizarán de nuestra corona de laurel ante la estatua de Cabrera porque los dos últimos años de su vida están fuera de la historia carlista. Nuestro Cabrera es el aquí representado, al frente de sus voluntarios, dedicando su valor y su esfuerzo al servicio del Rey. Entusiasmando a sus seguidores. Llegando a ser el jefe del partido carlista. Ayudando con iniciativas políticas y con recursos económicos cuando ya no podía hacerlo con las armas. Con sus aciertos y errores. Desde 1833 a 1875, Cabrera es un referente carlista. Y esos cincuenta y dos años de servicio merecen nuestra gratitud y nuestra memoria. Como los de tantos otros que han compartido nuestra Causa, aunque antes o después hayan seguido otros compromisos.
Nuestra memoria histórica no es como la que ahora nos imponen. No nos mueve el odio ni la revancha. No pasamos factura de nuestros muertos. Queremos una España en paz y con sitio para todos. Pero con los valores que la hicieron grande. Sin terror en la calle y sin miedo en el poder. Sin tener que pedir perdón por sentirnos españoles, valencianos, catalanes, aragoneses. Sin expulsar a Dios de la esfera pública. Aceptando a quienes vienen buscando trabajo y pan desde la geografía del hambre, en la medida en que esas nuevas aportaciones demográficas y culturales no pongan en peligro la supervivencia y la identidad de España.
Y si ha llegado la hora de apretarnos el cinturón, que la crisis se reparta entre todos. No entre los mismos de siempre. Si España es pobre, vivan pobremente el Rey y sus ministros, decía Carlos VII. Que se acabe la cultura de la subvención y el enchufe. Que se recorte el censo de políticos y burócratas de nómina. Que termine el uso del presupuesto para fomentar el clientelismo. Que la sociedad viva por sí misma. Que la acción del estado sea subsidiaria. Que los partidos y los sindicatos se mantengan por sus afiliados. Que el cine, el teatro, las artes y las publicaciones dependan de sus clientes. Que se atienda a los que menos pueden, empezando por los no nacidos. Que no se corrompa a nuestros hijos por orden del que manda. Que el poder no inyecte en el pueblo sus valores con el dinero de todos. Que las fuerzas armadas dejen de ser una ONG al servicio del mundialismo. Que la monarquía deje de hacer el ridículo y recupere la dignidad que dio gloria a España.
Esas y otras metas se obtendrán cuando Dios, la Patria, los Fueros y el Rey vuelvan a ser relevantes en la política española.
Bienvenidos en nombre de la Comunión Tradicionalista Carlista del Reino de Valencia.
¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España! ¡Viva el Rey legítimo!
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PALABRAS DE JOSÉ MIGUEL ORTS, PRESIDENTE DE LA CTC DEL REINO DE VALENCIA, EN MORELLA EL 7.XII.2008
Carlistas:
Dios nos ha permitido reunirnos en Morella a los 175 años de la eclosión histórica del carlismo. Por eso esta mañana le hemos dado gracias y hemos rogado por tantos que se han quedado en el camino, unos famosos, la mayoría anónimos. Anónimos menos para Dios. Abatidos unos en los campos de batalla, ante los piquetes de ejecución otros, torturados y asesinados, mutilados, exiliados, arruinados, perseguidos A los ojos de los hombres, fracasados. Y la causa a la que dedicaron sus esfuerzos, uno de tantos proyectos políticos derrotados, que sólo interesan a los que investigan el pasado en los viejos documentos. Sangre vertida para nada.
Sin embargo, en un plano transcendente, profesamos una fe que nos hace creer en el poder redentor del sufrimiento si se une a la pasión de Cristo, solo y abandonado en la cruz, pero después resucitado y glorioso. No es masoquismo estéril. Ni una sola lágrima será en vano. Triunfaremos y reinaremos con Él. Pero en línea con ese Reino, nuestra empresa es contingente, de este mundo. Es fruto de nuestro esfuerzo.
Por ello el carlismo sigue vivo. Y vive porque no es historia cerrada, sino tradición: progreso acumulado, misión que transciende las generaciones. Bandera que hunde sus raíces en la experiencia y en la fe y de ellas saca lecciones que aplica a la política como servicio al bien común, adaptándose a los signos de los tiempos. Unas veces ha sido llama, otras brasa. Pero cuando las necesidades de la Patria lo exigen y las circunstancias lo permiten, de esas cenizas surge de nuevo el Ave Fénix. Con un renacer que asombra a los que sólo analizan el acontecer humano en función de la economía.
En Morella sabéis mucho de las diferentes fases por las que ha pasado el Carlismo. Y del empeño por mantener las lealtades a pesar de la adversidad. Hasta hace poco estaba entre nosotros Ángel Querol Royo, referente carlista, que continúa presente en nuestros corazones y su hueco en el tajo de la labor política, está cubierto por su hijo José, sin cuya colaboración este acto no hubiera sido posible. El coronel Alfredo de la Figuera es otro ejemplo vivo de lealtad. Sin él tampoco estaríamos aquí, en su casa. A él se debe el impulso del monumento a Cabrera, tomando como instrumento legal el Círculo Cultural Aparisi y Guijarro.
Cabrera es el paradigma, desde 1833 en que dejó el seminario por la guerrilla hasta 1875 en que, cansado y decepcionado, reconoció a la usurpación nuevamente entronizada por un golpe de estado. Llegó a ser la máxima figura militar y política de la España carlista y sirvió a tres reyes, con su espada, su consejo y su fortuna. Tuvo a sus órdenes a catalanes, valencianos y aragoneses. Y todos se sentían unidos en torno a la Patria y al Rey. Los que invocan sus dos últimos años de vida para denigrarle, se habían de tentar la ropa antes de emitir juicios. La nuestra es una comunión de hombres libres, con puertas abiertas para entrar y salir. Bienvenidos los que se unen a ella procedentes de otros campos. Despedida sin rencor a quien busca metas que el carlismo no le da. No existe un ADN específico del carlista. Ni somos una secta que impone creencias o servidumbres que no estén al alcance de cualquiera. Es cuestión de prioridades. El que hace más daño es el que, desde dentro aparentemente, desvirtúa y corrompe el sentido de la Causa. El que se inventa una ideología de laboratorio desarraigada de la evolución natural y reescribe nuestra historia desfigurándola. El que paraliza las formas y el contenido del carlismo en fechas y marcos ya pasados y vincula la causa a querellas intraeclesiales ajenas al ámbito político.
Cuando en 1931 la dinastía liberal entregó España a la República, y la República la llevó al caos, el carlismo, muerto y sepultado para muchos, volvió a encarnar el alma de la Patria que se resiste a desaparecer. Resucitó en toda la geografía española. Y volvió a luchar en los mítines, en las calles, en las instituciones. Finalmente no hubo otro remedio, de nuevo, que la guerra. Y a la guerra fue la Comunión Tradicionalista en 1936, sin buscar el poder como partido. En el frente y en las trincheras, lejos de los trapicheos y los ajustes de cuentas de la retaguardia. Por Dios y por España, como reconoció la Iglesia de entonces, víctima de la persecución religiosa y no beligerante. Con un pacto de mínimos, que no se cumplió.
Antes de cesar las hostilidades, los requetés, decisivos en el triunfo militar, fueron integrados en el partido único por decreto. El nuevo régimen se maquilló con el Oriamendi, las boinas rojas y el léxico tradicionalista. Pero los dirigentes carlistas que se resistieron, volvieron a ser perseguidos, las actividades de la Comunión prohibidas, los círculos y periódicos incautados y los militantes que siguieron con sus lealtades, marginados.
Ahora, en nombre de la memoria histórica se nos quiere involucrar en una causa general por crímenes contra la humanidad, que no prescriben ni pueden ser amnistiados. Quieren invertir los resultados de la contienda, ocultando la responsabilidad de los que hicieron imposible la paz y forzaron la salida violenta de los problemas de convivencia. Con la firma del sucesor designado por Franco a título de Rey se afirma la legitimidad de la II República. Se anulan los veredictos judiciales de los vencedores, sin discriminar justos de injustos. Se criminalizan los hechos de guerra junto a los abusos de la represión, pero sólo los de un bando. Se trata de demonizar a los sublevados de 1936 y a los que hicieron posible y duradera la situación política dimanante de su victoria. Globalmente los cómplices que han de pagar la revancha son la derecha y la Iglesia católica.
El PP, curándose en salud, ha condenado el Alzamiento y la Dictadura, en diversas ocasiones. Sus fundadores y sus votantes no tienen nada que ver con el franquismo. Seguramente ni Fraga conoció a Franco ni se enteró del Montejurra del 76.
Por su parte, los obispos más mediáticos se desmarcan de la Pastoral Colectiva de sus antecesores que sobrevivieron a la matanza del 36 y apelan prudentemente al espíritu de la transición. Los martirios que llevaron a las últimas beatificaciones masivas no tuvieron, por lo visto, contexto histórico real. Y el compromiso temporal de buena parte de los nuevos beatos hay que ocultarlo. Por ejemplo su militancia carlista. Eso se llama ser agradecidos.
El nombre de Manuel Fal Conde es borrado del callejero sevillano por franquista. Y los años de exilio, confinamiento y persecución que le valió su dignidad de oponente al Régimen desde el carlismo clandestino no cuentan.
Nuestros correligionarios de Aldaya recuerdan cómo el Ayuntamiento socialista cambió el rótulo de la calle de Antonio Aparisi y Guijarro, muerto en 1870, por ser un hombre del Movimiento. Esa es la cultura de los nuevos demócratas.
Nadie tiene la patente del acierto en las decisiones políticas. El Carlismo, tampoco. Nos hemos equivocado muchas veces. Así nos ha ido. Pero si hemos de responder ante la historia y ante la opinión pública, que sea por nuestras actuaciones reales, no por las que nos atribuyan nuestros enemigos. O los que llamándose carlistas, se pusieron en el otro plato de la balanza al perder en 1969 las esperanzas de ganar las preferencias del entonces Caudillo y hoy Dictador. Ellos se avergüenzan de la gesta de los requetés y les reprochan que se equivocaran de bando. Nosotros nos sentimos solidarios con los que siguieron la orden de Don Javier y Fal Conde. Pero reivindicamos el papel del carlismo como factor político diferenciado. Más como conciencia crítica que como acción de gobierno.
Por representar esa opción fue asesinado hace treinta años José María Arrizabalaga Arcocha, Jefe de las Juventudes Carlistas de Vizcaya. Y su familia tuvo que abandonar su tierra y venirse al Reino de Valencia. Ahora ETA ha matado a Ignacio Uría, un empresario vinculado a las obras del AVE. Nosotros rezamos por él y nos unimos al dolor de su familia y a la indignación del pueblo. Rechazamos los fines y los medios de sus asesinos. Ibarreche se limita a decir que el pueblo vasco no olvidará este crimen. Nosotros tampoco olvidamos ni esta muerte ni tantas que jalonan estos años de Constitución democrática, que ha heredado del franquismo el Monarca y el problema de ETA. Apoyamos al Gobierno en su deber de erradicar el terrorismo del signo que sea. Pero la defensa de España implica creer en ella, no sólo por el cómputo periódico de votos. El credo del régimen se resume en los minutos de silencio que se prodigan tras cada nuevo asesinato. Es la confesionalidad del vacío.
No tiene autoridad moral para enfrentarse con los terroristas el gobernante que permite y alienta la muerte de inocentes antes de nacer sólo porque el embarazo no fue deseado. Que se hace cómplice del negocio criminal de las clínicas abortivas. Que fuerza a los médicos a traicionar su juramento hipocrático. Que no pone los medios para ayudar a las madres gestantes en apuros para que sus hijos puedan venir al mundo dignamente. Que impulsa la promiscuidad sexual como derecho y sin límite moral como uno de los contravalores de la educación oficial. Que permite manipular y destruir embriones humanos en nombre de la ciencia y de la selección genética.
No puede oponerse coherentemente a los que matan a tiros o con bombas el que apoya la eliminación física de las personas humanas no productivas en cualquiera de las fases de la vida.
Esas carencias de la ley son fruto de la expulsión de Dios de la Constitución. Sin Él todo está permitido. A la lucha de clases ha seguido la ideología de género, el enfrentamiento entre hombre y mujer, la elevación a norma de lo contranatural, la conversión de la economía de mercado en salvaje explotación de personas y recursos
Estas son sólo unas pinceladas del trabajo que queda por hacer. De la necesidad que España tiene del carlismo y de otras iniciativas políticas que confluyan con nosotros en los puntos no negociables que subrayaba el Papa.
Respiremos el aire puro de Morella, carguemos baterías y a trabajar.
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PALABRAS DE JAVIER VIVES EN EL ACTO CARLISTA DE MORELLA, 7 DE DICIEMBRE DE 2008.-
Buenas tardes. De los que venimos de Aragón el saludo y el agradecimiento a los carlistas valencianos por la organización de este acto de conmemoración de los 175 años de la aparición del Carlismo en la política y la vida española.
175 años de lealtad y servicio a la Verdad en seguimiento de las enseñanzas evangélicas. La Verdad os hará libres, nos dice Cristo en el evangelio, y los carlistas de hoy, con la herencia recibida de nuestros mayores en estos 175 años, fieles ante todo a Dios, cabeza y fundamento de nuestro DIOS-PATRIA-REY, vamos al encuentro de la Verdad para servirlay alcanzar el discernimiento sobre la mentira para rechazarla.
Frente a aquello, al amparo de lo políticamente correcto, de la tolerancia y respeto hacia todo lo que el hombre pueda idear, imaginar, lucubrar o pergeñar, una pléyade de personajes, o personajillos más propios de aparecer en los diversos programas televisivos que entretienen e instruyen a la audiencia cuales son los conocidos como frikys. Destaca entre ellos, no en vano es el jefe, uno que se ha permitido enmendar la plana al mismo Jesús de Nazareth, el Hijo de Dios vivo, asegurándonos que la libertad nos hace verdaderos. ¡¡Claro!! Si soy libre soy de verdad, si no debo ser de plástico, cartón piedra, una ilusión o una ficción, como de plástico, cartón piedra, una ilusión o una ficción deben ser los niños no nacidos y no deseados ??? pues carecen de libertad, sobre todo la de vivir que se les niega de entrada.
Genial contribución al pensamiento moderno acompañada por otras, no menos decisivas para la consecución de la felicidad definitiva del pueblo soberano como, por ejemplo, la alianza de civilizaciones (¿contra qué o quién?); la memoria histórica, redundancia comúnmente aceptada como la necesidad de recordar adecuándolos a la corrección política ciertos pasajes de la historia mientras se eliminan otros; educación para la ciudadanía, aquí hay que sustituir educación por adoctrinamiento y para por de; por no hablar de la inclusión de chimpancés, orangutanes, gorilas y bonobos como integrantes de la humanidad.
Para qué seguir. Lo ridículo, lo grotesco, si solo fuese eso, lo más aberrante todo ello instalado en la política que ha dejado de ser el arte de gobernar, o sea, de gobernar bien para ser el logro de lo imaginable e inimaginable
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En 175 años la voz del Carlismo ha venido denunciando el estado de corrupción moral a que inexorablemente van hundiendo los diversos poderes públicos y privados a la población española, pero aunque nuestra voz hoy es débil no hay que desesperar porque la voz del Señor es fuerte, y nuestra voz debe ceñirse a la Suya esperando resuene reclamando su Reinado.
En esta confianza perseveraron nuestros mayores. En esta confianza perseveraremos nosotros.
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PALABRAS DE C.CASTÁN EN MORELLA, 7.XII.08.
Amigos carlistas, buenas tardes a todos:
Un 13 de noviembre de hace 175 años el carlismo se levantaba en Morella, al grito de Viva Carlos V, Rey Legítimo de España, contra los poderes que en aquel tiempo querían arrebatar al pueblo lo que le correspondía: desde sus tierras comunales hasta sus tradiciones, su fe y su rey. Como señalaba el general tortosino Ramón Cabrera, A la muerte de Fernando VII, el fin de la lucha era hasta popular. Queríamos sostener todo aquel mundo de instituciones seculares, de costumbres piadosas y de tradiciones queridas; peleábamos, porque arrebatarnos aquél modo de ser era como expulsarnos de nuestra patria católica, española y monárquica [].
Personajes conocidos y representativos de la Historia como el Barón de Hervés, Cosme Covarsí, Marcoval, Carnicer, fueron los primeros en encabezar y dirigir el levantamiento carlista en estas tierras. Pero junto a ellos, otros muchos, gentes humildes, sencillas y anónimas de de Els Ports y el Maestrat, abrazaron la bandera de la Tradición a lo largo de los siglos XIX y XX, en tiempos de guerra, pero sobre todo de paz, llevando adelante una actividad importantísima a través de los círculos, las juventudes, las margaritas, el requeté y otras entidades carlistas. Y gracias a ellos es porque hoy estamos aquí nosotros celebrando el 175 aniversario del carlismo.
Hoy 175 años después los carlistas, aunque seamos pocos o menos de los que desearíamos, queremos también levantarnos contra un mundo, contra una forma de entender la vida hija de aquellos liberales de antaño, que con diferentes nombres siguen privilegiando y sufragando a los poderosos de la tierra, tapándoles sus múltiples vergüenzas fruto de la especulación y la usura, mientras se olvidan de los más débiles. ¡Bien que han acudido a la llamada de alarma de la banca! Pero que poco han hecho por los trabajadores que están viendo peligrar sus puestos de trabajo, por los jóvenes que no pueden alcanzar el construir un hogar propio, por las familias a las que les cuesta llegar a final de mes, por las mujeres embarazadas y con dificultades, por las gentes de los países del Sur, obligados a emigrar y ser, muchas veces, presa fácil de cualquier explotador sin escrúpulos Ellos no parecen contar, sólo cuando puedan ser fuente de votos cada cuatro años. Y qué decir de otros: a los no nacidos, a los ancianos enfermos y solos, por su presunta improductividad directamente se les lanza a las tinieblas de la sociedad, facilitando y proponiendo su eliminación. Ellos no cuentan para esta sociedad utilitarista e individualista, hija del liberalismo, que cataloga a las personas en función de su productividad. Algún día ese millón largo de niños abortados nos pedirá cuentas a esta sociedad enferma que camina, sin darse cuenta y con alegre indiferencia, hacia una especie de suicidio colectivo.
Hoy como ayer asistimos a la fiesta de la confusión: Se nos quiere hacer pasar la mentira como verdad y la barbarie como progreso en tantos y tantos aspectos de nuestra realidad social: la idea de familia, la educación y su control político, la cultura de la muerte presentada como progreso, el concepto de España, el sectarismo anticatólico, el revanchismo histórico con sus selectivas y sesgadas memorias
Los poderosos de hace 175 años y también los de hoy han pretendido arrebatar, arrancar literalmente- a la sociedad sus raíces, sus valores, sus principios, sus símbolos e instituciones más queridas, todo aquello que, en definitiva, le ha otorgado su identidad. Nos lo cuenta la historia y lo observamos en la realidad actual: el rechazo, burla y persecución manifiesta a todo lo católico; la destrucción del entramado social, de la idea de comunidad, de proyecto común, de familia, de solidaridad, de todo lo que signifique subsidiariedad y libertad; ya que no encaja en los proyectos de aquellos que nos quieren individuos, masa, votantes o consumidores y no personas con raíces, con una proyección social, fieles a un legado, a una Tradición y dispuestas a mejorarla para entregarla a sus hijos. Y ese puede ser, entre muchos otros, un motivo para levantar y seguir -mantenint molt alta i lista, la bandera realista, neta com la llum del sol -, como decía una canción que se cantaba en estas tierras en el siglo XIX.
Estes terres del nord valencià continuen oblidades pels centralismes d´ahir i també dels d´avui. Poc se´n recorden de natros, especialment si encara no estem de campanya electoral. On no hi ha vots per a traure, tampoc arriben les inversions per tirar endavant el futur dels pobles. Des d´ací volem dir ben fort que el CARLISME ESTÀ VIU! 175 ANYS DESPRÉS ENCARA ENS QUEDA MOLT QUE DIR I PEL QUÈ LLUITAR! Per acabar recordar que avui commemorem també el 175 aniversari de l´evacuació carlista de Morella davant de les forces d´Horé i Breton. Si aquell dia va ser una jornada trista per a la nostra història, el dia d´avui pot significar molt pel renàixer del carlisme de Morella, Els Ports i el Maestrat. Així ho esperem!! Gràcies i VISCA PER SEMPRE EL CARLISME!
Carlismo Valenciano ( " Avant ! " )
