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sábado, 18 de febrero de 2012

Antonio Molle Lazo: a los 75 años de su martirio (10-VIII-1936)




El 10 de agosto de 1936 moría en Peñaflor (Sevilla) el joven Antonio Molle Lazo, de 21 años de edad, a manos de una turba de milicianos frentepopulistas.


Era un muchacho afiliado al tradicionalismo y encuadrado en una unidad de requetés de Jerez de la Frontera que aún se encontraba en período de formación y que con el tiempo gestaría el Tercio de Nuestra Señora de la Merced. Fue capturado en combate, pero cayó asesinado siendo ya prisionero. ¿El motivo de su muerte? No consentir en renegar de su fe en Cristo y de su amor a la España católica.
 

Breves trazos de su vida


Antonio Molle había nacido en Arcos de la Frontera (Cádiz) un 2 de abril de 1915, que aquel año era Viernes Santo, y al poco pasó por delante de la casa la procesión de Nuestro Padre Jesús Nazareno: todo parecía presagiar desde el principio el final martirial de nuestro personaje. Hijo de Carlos Molle Gutiérrez y de María Josefa Lazo, fervientes católicos y de firmes convicciones patrias, aprendió de ellos la firmeza en los principios, la devoción religiosa y el valor de la vida familiar.

A los cinco meses marcharon por motivos laborales del padre a Jerez de la Frontera, donde se asentarían definitivamente. No se puede decir, desde luego, que la familia conociera en ningún momento una situación económica boyante, sino que siempre vivieron de forma más bien modesta: en ocasiones incluso el padre y los hijos quedaron en el paro laboral.

Los carlistas lucharon y murieron por Cristo Rey

En Jerez, Antonio se formó en la escuela y creció en su primera etapa de niño y adolescente en el Colegio del Buen Pastor de los Hermanos de las Escuelas Cristianas (Hermanos de La Salle). No destacó nunca en los estudios, que le costaban bastante, pero sí lo suplió, en cambio, por el notable esfuerzo puesto en ellos. 

Asimismo, resaltó por su calidad humana en el trato con los demás, la reciedumbre de carácter que poco a poco se iba forjando y la piedad religiosa que mostró desde pronto como miembro de las congregaciones devocionales que los Hermanos de La Salle tenían en el colegio. También se inició de forma temprana en el amor a Jesucristo Rey, conforme a la instauración de su fiesta por el papa Pío XI en 1925, año en el que precisamente recibió la primera Comunión. Por otro lado, recibió de niño el escapulario del Carmen, quedando vinculado al convento de los carmelitas calzados de Jerez como terciario seglar. Resaltó ciertamente por su devoción mariana y por el rezo del Santo Rosario.


Uno de sus compañeros ofrecería este testimonio: “Antonio fue un congregante y un colegial modelo. Cumplió siempre con exacta fidelidad todas sus obligaciones, y ya entonces podíamos admirar en él que era joven que no consentía jamás el mal en su presencia, y augurábamos todos que había de ser un defensor formidable de la religión en estos calamitosos tiempos”. Otro amigo afirmaría: “Antonio no podía tolerar que en su presencia se faltase lo más mínimo a Dios, a la religión y a la caridad con sus compañeros”.

A los 15 años, en 1930, terminó sus estudios en el colegio, si bien permaneció unido a él mediante la asociación de antiguos alumnos y en las prácticas de piedad y los entretenimientos de éstos, y emprendió la vida laboral. En un primer momento, fue admitido como meritorio en la estación de ferrocarril de Jerez de la Frontera: un empleo en el que no ganaba un salario, sino que había de hacer méritos para poder pasar a ocupar una plaza ya remunerada. Jamás escondió su fe religiosa en un ambiente más bien hostil, dominado por los marxistas, sobre todo socialistas, quienes finalmente consiguieron a nivel nacional que los empleos ferroviarios quedaran restringidos a hijos de trabajadores del ramo. 

De este modo, Antonio Molle se vio en la calle y hubo de buscar trabajo. Lo encontraría como escribiente en unas bodegas y más tarde como taquillero en un teatro, conociendo la realidad del paro obrero en algunos momentos breves, dada la crítica situación económica de la España republicana. Junto con su padre, participó en algunas asociaciones profesionales, pero experimentaron cómo eran crecientemente manipuladas y desviadas por los elementos marxistas hacia sus objetivos políticos.

En todo este tiempo, Antonio fue forjando una personalidad firme en sus convicciones, hasta el punto de animar a otros amigos a ir a las iglesias de los barrios más conflictivos para asistir a la Santa Misa, a pesar de las amenazas de los socialistas a los católicos que vivían allí o que iban a esos templos. También procuraba evitar que sus amigos se dejasen llevar por conversaciones y actitudes que pudieran conducirles hacia la pérdida de la virtud e inclinarse a una vida de vicio. Fue muy aficionado al deporte para evadir los peligros morales que pueden acechar en los años jóvenes y además mediaba en las frecuentes peleas en los juegos.

Con 16 años, en 1931, Antonio Molle se afilió a la Juventud Tradicionalista, que contaba con una sección de cierto relieve en la céntrica y conocida calle de Francos, de Jerez de la Frontera. La simpatía hacia el carlismo le venía por línea familiar, pero fue ante todo la defensa de la fe, de la España católica y de los derechos de la Iglesia lo que le decidió a dar el paso. Le gustaba mucho asistir a las reuniones y tertulias del Círculo Tradicionalista y de la Sección de Juventud, tratar con sus amigos acerca de los problemas presentes, entretenerse allí mismo en distracciones y juegos, comprometerse en las actividades, etc.

Se ofrecía voluntario para acudir disfrazado a los mítines en los que se alentaba a las masas contra la religión, con el fin de conocer los planes de los revolucionarios y poder tomar las precauciones necesarias para evitar el asalto a iglesias y conventos y saber las líneas directrices que se marcaban en otros aspectos con que se pretendía extirpar de España la fe católica. Con valentía se entregaba a colaborar en las campañas electorales y en la distribución de la propaganda y pegadas de carteles, pese a la violencia desencadenada por las formaciones marxistas.


Camino hacia el martirio: el tiempo de prisión



Breve biografía 

Me mataréis,
pero Cristo triunfará


Nació este glorioso joven en Arcos de la Frontera, en la madrugada del Viernes Santo, 2 de abril de 1915. 

Educado en las Escuelas de los Hermanos de la Doctrina Cristiana, cofrade del Carmen, llevó siempre sobre su pecho el Santo Escapulario. Requeté del Tercio de Nuestra Señora de la Merced, de Jerez de la Frontera, donde vivió desde muy pequeño con sus padres, halló santa y gloriosa muerte en Peñaflor (Sevilla) el 10 de agosto de 1936, después de sufrir en su cuerpo grandes tormentos y mutilaciones, mientras en oposición a las blasfemias e improperios de los rojos, respondía gritando ¡Viva Cristo Rey! ¡Viva España! 

Se atribuyen muchos favores a la mediación de este carlista mártir. Su cuerpo descansa en la capilla de Cristo Rey, en la iglesia de Nuestra Señora del Carmen de Jerez de la Frontera.
En febrero de 1936, el Frente Popular llegó al poder y se acentuó la persecución religiosa. El 2 de abril, día de su cumpleaños, habían de pasar por la estación de ferrocarril unos batallones del Ejército y Antonio fue con un montón de hojas debajo del brazo para repartirlas entre los soldados al grito de: “¡Viva Cristo Rey! ¡Viva el Rey!”.

Poco después fue detenido y conducido a la cárcel de Jerez. Allí, como los antiguos mártires, se mostró pleno de alegría y entonaba los numerosos cánticos religiosos que conocía, como el Cantemos al Amor de los amores, el Corazón Santo, Tú reinarás y la Salve, Regina. Frente a las prohibiciones de los carceleros para cantar, se dedicó a escribir en las paredes la letra, con lo cual hubieron de dejarlo por imposible.
 
Recibía la visita de sus amigos y sólo lamentaba no poder oír la Santa Misa ni comulgar, ya que estaba prohibido. Así que se entregó de lleno al rezo del Santo Rosario, solo o con otros católicos que fueron llegando también allí por la persecución religiosa y política que se estaba desatando en España. Pidió a los amigos que le llevaran libros religiosos y sobre todo se dedicó a leer con gran interés las historias de los mártires, encontrando gran consuelo en lo que ellos habían padecido, a la vez que pensaba que lo que él sufría no era digno de parangonarse con sus gestas.

En poco tiempo, el alma de Antonio se estaba transformando hacia una entrega absoluta, heroica y martirial. Su modelo eran los mártires y su corazón se encendía cada vez más en ansias de martirio por amor de Cristo, al que se pisoteaba en España. Otro devoto tradicionalista, encerrado con él en la cárcel de Jerez por aquellos días y con quien hablaba largos ratos, ha transmitido muchas de estas noticias y ha referido que le dijo un día: “Sufriré los más grandes tormentos antes que apostatar de mi Dios”. A la cárcel fue a parar asimismo su hermano Carlos, detenido por defender con otros jóvenes el convento de Santo Domingo de Jerez, de los dominicos, frente al asalto de las turbas marxistas. Por fin, el 16 de mayo, fue puesto en libertad.
 

El martirio


Traslado a Jerez de los restos de Molle Lazo.

El 18 de julio de 1936, el Alzamiento iniciado en Melilla el día antes se extendió por otras partes de España y triunfó pronto en Jerez, Cádiz y Sevilla. Antonio Molle se reunió entonces con los otros “requetés”, los combatientes carlistas, para formar una unidad a disposición de las autoridades militares y que sería el origen del Tercio de Nuestra Señora de la Merced. Los requetés profesaban una sincera fe religiosa y una honda devoción, especialmente hacia Cristo Rey y la Virgen María, teniéndose a sí mismos como auténticos cruzados y confiando en la restauración de la España católica.

Después de afianzar el éxito del Alzamiento en Jerez, los requetés de esta ciudad marcharon a Sevilla para apoyar las operaciones del general Queipo de Llano y allí restablecieron la tradicional enseña española, roja y gualda. Desde Sevilla fueron enviados unos días después a la localidad de Peñaflor el 8 de agosto: el 6, fiesta de la Transfiguración y primer viernes, había comulgado con devoción.

El día 10, fiesta de San Lorenzo, se celebró Misa en el convento de las Hermanas de la Cruz (fundadas por Santa Ángela de la Cruz), pues la iglesia de Peñaflor había sido profanada por los marxistas, y Antonio asistió y comulgó. Algunos han dicho que tal vez se ofreciera en ese momento como víctima de inmolación al Señor, según supusieron por el aspecto tan recogido que presentaba y porque cayó mártir a las pocas horas, pero no existe ningún otro dato que pueda corroborar esa victimación. Lo que sí es muy probable es que realizase una aceptación de la muerte, habitual entre los requetés.


Ese mismo día 10 se produjo un fuerte ataque de los milicianos frentepopulistas a Peñaflor, que cogió de sorpresa a los defensores; el pueblo finalmente no sería perdido por éstos al llegar refuerzos, pero entretanto se produjo el martirio de Antonio Molle.

Los cristeros mejicanos también supieron defender la realeza social de Cristo Rey.

Habiendo permanecido para defender a las Hermanas de la Cruz y a otras mujeres, en un acto de caballerosidad, fue apresado por los milicianos, que le sometieron a una tremenda paliza y a vejaciones, burlándose de él e intentando hacerle blasfemar y renegar de su fe. Gracias a algunos testigos, el relato de lo acontecido es bien conocido. Intentaron varias veces que gritara: “¡Muera la religión!” y “¡Viva Rusia!”; a lo cual sólo respondía: “¡Viva Cristo Rey!” y “¡Viva España!” También, cuando le amenazaban con ir a matarle y a beber su sangre, dijo: “Me mataréis, pero Cristo triunfará”. De los labios de Antonio, sin embargo, no se escuchó ningún insulto. Ante su negativa a blasfemar y a renegar de la fe, le mutilaron las orejas y le sacaron los ojos y parte de la nariz, pero únicamente decía: “¡Ay, Dios mío!” y seguía profesando: “¡Viva Cristo Rey!” Recibía golpes en todo el cuerpo, pero fundamentalmente en la cabeza. Sobre su pecho seguía llevando, también ensangrentado, el “Detente” con el Corazón de Jesús sobre el fondo de la bandera española. Y, comprendiendo que llegaba ya su final, pues uno de los asesinos dijo que iba a dispararle, extendió cuanto pudo sus brazos en forma de cruz, colocó sus piernas asemejándose a las del Crucificado y, con todas cuantas fuerzas pudo sacar aún de su interior, gritó con voz potentísima: “¡Viva Cristo Rey!”
 

Entonces le fusilaron así, en posición de cruz. Cayó al suelo de la carretera, con los brazos abiertos y cruzada su pierna derecha sobre la izquierda. Algunas gotas de sangre habían coloreado sus alpargatas blancas. Eran aproximadamente las cuatro de la tarde. Conservaba todavía cierto movimiento y algunos quisieron rematarle, pero otro les gritó: “¡No arrematarlo, dejadlo que sufra!” Sin embargo, muchos no se contentaron con esto y le volvieron a propinar golpes y cuchilladas. Finalmente, dejó de respirar y su corazón se detuvo. Murió en la carretera y quedó allí solo.
 

Fama de santidad


Tumba donde reposa Antonio Molle Lazo.Basílica de N.S. del Carmen (Jerez de la Frontera)

Las fuerzas nacionales consiguieron finalmente mantener Peñaflor y entonces se recogió el cadáver de Antonio. De inmediato, los testigos contaron el relato de lo sucedido y se le dio fama de muerte martirial. En la iglesia, restaurado el culto tras las destrucciones y la profanación, se celebró una Misa por su alma y por otros caídos en la localidad. Los restos de su sangre fueron también enseguida besados por la gente. El cadáver, con honores militares, fue trasladado a Jerez de la Frontera, donde recibió sepultura, y tiempo después se llevó desde el cementerio a la iglesia del Carmen ante el creciente número de visitas de devotos a su sepultura.

Por suscripción popular se construyó un monumento conmemorativo en Peñaflor y pronto se difundió la fama de su muerte martirial por toda España. Durante la guerra, corrieron estampas y oraciones entre los combatientes y entre la población civil por miles y miles, e incluso llegaron a varios países de Europa y de América. 

También empezaron a llegar noticias de curaciones atribuidas a él por intercesión milagrosa y se escribieron algunas biografías. Todo ello fomentó la idea de abrir el proceso de beatificación y canonización y se constituyó canónicamente ya en 1940 en el convento de Nuestra Señora del Carmen, de los Padres Carmelitas Calzados de Jerez de la Frontera, la “Junta de Cristo Rey”, actualmente Asociación de Fieles “Servidores de Cristo Rey”, desde la cual se trabaja en este fin, con gran empeño sobre todo por parte de quien fue amigo de Antonio Molle, D. Sixto de la Calle Jiménez.

domingo, 12 de diciembre de 2010

Crónica de la presentación de “Requetés” en Sevilla

          Luis Hernando de Larramendi, José Herrera, Sixto de la Calle y Manuel Chacón-Manrique de Lara  En la tarde del pasado viernes, día 3 de diciembre, tuvo lugar en el Hotel NH de Viapol, en Sevilla, y con gran concurrencia de público asistente, la presentación oficial del libro “Requetés: de las trincheras al olvido”; escrito porPablo Larraz y Víctor Sierra y publicado por La Esfera de los Librosbajo el patrocinio de la Fundación Ignacio Larramendi.

            En el acto participaron D. Luis Hernando de Larramendi Martínez, (Vicepresidente de la Fundación Ignacio Larramendi), D. Sixto De la Calle Jiménez, (Requeté excombatiente delTercio de Ntra. Sra. De la Merced de Jerez de la Frontera), D. José Herrera Sánchez, (Requeté excombatiente del Tercio de la Virgen de los Reyes de Sevilla) y nuestro Tesorero Regional, D. Manuel Chacón-Manrique de Lara y Castilla que, en sustitución de D. Domingo Fal-Conde Macías, ausente por enfermedad, ofició como presentador del acto.

            La intervención del Sr. Hernando de Larramendi se centró en las diferentes vicisitudes por las que se ha pasado hasta lograr la publicación de la obra, la calidad de la misma y la posibilidad de editar un segundo volumen, (hay material sobrado para ello), en vistas de la enorme aceptación que está teniendo por parte de afiliados y simpatizantes.

            Don Sixto de la Calle y Don José Herrera hicieron repaso por sus vivencias particulares como integrantes de los Tercios de Requetés más significativos de Andalucía durante la Cruzada; explicando con detalle los momentos de riesgo y sacrificio que vivieron durante esos años. Hicieron igualmente una semblanza del requeté mártir Antonio Molle Lazo, cuyo proceso de beatificación ha tomado nuevo impulso en los últimos tiempos.

            El acto finalizó con un llamamiento por parte de nuestro Tesorero hacia los presentes a acudir a la próxima inauguración del “Círculo Cultural Carlista Virgen de los Reyes”, que tendrá lugar (D.M.) el próximo Sábado día 18 del corriente mes en la ciudad de Sevilla, agradeciéndose igualmente la presentación del libro al Sr. Hernando de Larramendi y homenajeándose con un sonoro y prolongado aplauso a los dos Requetés excombatientes que nos acompañaron en tan solemne acto. Tras la gran ovación se entonó el “Oriamendi”, se presentó igualmente el Ideario y Programa Político Actualizado de la C.T.C. y los miembros de la mesa firmaron cuantos libros adquirieron los asistentes.

Ofrecemos a continuación una serie de fotografías del acto (pinchar sobre ellas para ampliarlas):
D. José Herrera Sánchez durante su intervención 
Los dos veteranos de la Cruzada     
D. Sixto de la Calle, con una imagen del Requeté sevillano a su derecha
Vista del público asistente
Una de las bellas imágenes que se proyectaron durante el acto
Cantando el Oriamendi 

miércoles, 25 de marzo de 2009

Cartujos y La Defensión

A nadie escapa que los monjes cartujos han sido responsables de una parte importante de la historia de Jerez, no sólo desde un punto de vista religioso sino también, arquitectónico, económico y cultural. La Hermandad de la Defensión, en reconocimiento a su labor callado durante siglos y por el papel principal que jugaron en la historia del Santísimo Cristo de la Defensión, los nombró Hermanos Honorarios el 6 de octubre de 2000, tal y como aparece reseñado en el azulejo que con tal motivo se colocó al lado de la Capilla de Caminantes, que dice:

La Real y Franciscana Hermandad del Santísimo Cristo de la Defensión y María Santísima de la O, con sede canónica en la Iglesia Conventual de los Padres Capuchinos de Jerez de la Frontera, decide en Cabildo de Oficiales, por acuerdo unánime, nombrar como Hermano Honorario a la Comunidad de la Cartuja de Nuestra Señora de la Defensión. Esta Hermandad, tan ligada al Monasterio, desea reconocer esa desconocida y fundamental labor para la Iglesia que es la Vida Contemplativa, en la que nada se desea para sí y todo se pide para los demás.

No hay mayor amor que dar la vida por el amigo (San Juan)

El acuerdo tuvo lugar el día 6 de octubre de 2000, IX Centenario de San Bruno, en su festividad siendo Pontífice Máximo Juan Pablo II y Rey de España D. Juan Carlos I.

La Hermandad prosiguió en su labor de seguir estrechando lazos con la Comunidad de monjes cartujos y así el 23 de febrero de 2002 se recibe un documento firmado por el Prior de la Cartuja de Jerez, Don Pedro Moreno de la Cova, en el que contesta de forma positiva a la petición realizada por el Guardián del Convento de Capuchinos, Fr. Antonio Ruiz de Castroviejo y Alba y por la Junta de Gobierno, para que San Bruno, fundador de la Orden Cartuja, se incorporase como Titular a la Cofradía. 

Días más tarde, concretamente el 21 de marzo de 2002, partieron de Jerez hacia Corea del Sur los dos últimos cartujos, el hermano Fr. Esteban Domínguez y el que siempre será el último Prior de la Cartuja, Don Pedro Moreno de la Cova.

Como dijo el P. Luis María de León, Procurador que fue del Monasterio, en una entrevista realizada por la agencia Veritas cuando se le preguntó por la marcha de los cartujos de Jerez: Hubo varias razones, aunque los medios sólo hablaron de falta de vocaciones, esto no es verdad. Cuando en 1996 el Papa escribió a los religiosos la Exhortación postsinodal «Vita Consecrata» nos decía a los monjes que la Iglesia joven estaba poco atendida en cuanto a monasterios; y el Concilio había dicho que una diócesis (un país) no ha llegado a su madurez religiosa si no tiene instaurada la vida contemplativa. 

Así las cosas, el Prior de Jerez pasó a ser el Prior de la Cartuja de Corea del Sur y el P. Luis María de León fue nombrado Prior de la Cartuja de Monasterio Nossa Senhora Medianeira, en Brasil. El día 21 de este mes, se cumplen siete años de la marcha de esta querida Orden Cartuja, perpetuada en el Monasterio por otros hijos de San Bruno, las Hermanas de Belén. Jerez tardará en valorar el enorme regalo que Dios nuestro Señor nos hizo por medio de D. Juan del Río, al poder acoger a estas hermanas entre los muros centenarios de la Cartuja. 

Tras estos siete años, la Hermandad de la Defensión sigue manteniendo contacto con ambos priores, D. Pedro Moreno de la Cova y con Don Luis María de León, relación esta que al menos para la Hermandad es de un gran provecho espiritual. Como dato curioso, reflejar que cada Martes Santo nuestros hermanos cartujos se ponen la medalla de la Hermandad, como prueba de esa unión efectiva que comenzó allá por el año 1795, con la llegada del Santísimo Cristo de la Defensión a la Cartuja y que continuó con el hermanamiento el 6 de octubre, festividad de San Bruno, de 2000 y que aun hoy perdura en el tiempo.

En la fotografía adjunta se observa en el centro al Prior de la Cartuja de Nossa Senhora Medianeira, en Brasil, el P. Fr. Luis María de León, rodeado de los siguientes hermanos de la Hermandad: el P. Fr. Carmelo María Pérez y los hermanos Fr. Francisco María de Moraes y Fr. Joao Diego Correo. Esta instantánea es de hace algunos días, cuando fue admitido como hermano Fr. Daniel da Virgem Maria de Souza. Qué grande el detalle de colocar en el altar una reproducción de San Bruno rezando ante la portentosa imagen del Señor de la Defensión.

Finalmente, quisiera terminar este artículo con unas palabras del P. Fr. Luis María de León: Alabado seas, mi Señor, por tu insondable Bondad, por medio de la cual, para ensalzar en la Sta. Iglesia tu protección defensora, hiciste que fuese erigida esta nuestra Hermandad. Alabado seas por haberla mantenido viva y fervorosa en el bien obrar en estos cincuenta años. Por la intercesión de Nuestra Señora de la O y de nuestros titulares, San Francisco y San Bruno, te pedimos, humilde y confiadamente, que continúes bendiciéndonos para que cada uno, en su estado y condición, seamos siempre fermento de una vida verdaderamente tuya, cristiana, en medio de los avatares de esta nuestra peregrinación terrena. ¡En la vida en la muerte, sed siempre, Jesús, nuestra segura Defensión!

miércoles, 28 de enero de 2009

Tercio de Requetés de Nuestra Señora de la Merced

TERCIO DE REQUETÉS DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED
Arreondo y oros Oficiales del Tercio
El día 17 Diciembre aparece por primera el nombre de TERCIO DE REQUETÉS DE NUESTRA SEÑORA DE LA MERCED DE JEREZ DE LA FRONTERA cuyos efectivos habían salido para el frente de Córdoba el día 11 de Diciembre de 1936. Doscientos cuarenta Requetés mandaos por el capitán Francisco Zuleta, al mismo tiempo una segunda sub-columna salía con unos 70 Requetés para el frente de Málaga.
Los Requetés de JEREZ DE LA FRONTERA se unirían a la COLUMNA REDONDO en Córdoba donde se encontraba casi la totalidad del Requeté andaluz (El Heroico Requeté Andaluz) desfilando en la Ciudad el día 12 de Diciembre unos 2000 Requetés mandados por el Comandante Redondo.
La noche del 19 de Diciembre en el frente de Cañete de las Torres se despliega el Tercio por primera vez en primera línea de fuego. El día 20 avanza en vanguardia apoyada por el Tercio Virgen de los Reyes, mientras la artillería Nacional bate Cañete y Bujalance, ocupándose el primer pueblo. La marcha sobre Bujalance (Bastión del Anarquismo Andaluz) junto con los Tercios del Rocío y San Rafael es coronada con su Liberación el día 20 de Diciembre.
El día 24 se fija como objetivo Montoro y el Tercio de Nuestra señora de la Merced va en vanguardia de la sub-columna del Comandante Pérez de Guzman hacia las 9 horas se traba fuerte combate con un batallón de la XIV Brigada Internacional que llegaba del Villa del Rio siendo los Requetés Jerezanos los que llevaron el peso de la acción, siendo especialmente brillante (COMO SIEMPRE LO FUE ENTRE REQUETES Y EXTRANJEROS) y Montoro será LIBERADO para Dios, La Patria y el Rey.
El 27 toda la columna Redondo marcha hacía Lopera donde el Tercio de la Merced ocuparía el "CERRO DE SAN CRISTOBAL" y lo defendería con bravura Carlista. El día 29 se prepara la columna Redondo para Liberar Porcuna, pero ya sabemos, que debido a que los Gubernamentales contraatacan Lopera, la Columna de Pérez de Guzman regresa a toda prisa, en una marcha infernal, por entre los campos para cargar a LA BAYONETA con el enemigo al que desaloja de sus posiciones aliviando la presión sobre sus compañeros y reocupando Heroicamante Lopera.
El día 1 de Enero de 1937 y en conjunto con la Columna Redondo al completo el Tercio Recibe la orden de avanzar en vanguardia sobre Porcuna. El capitán Zuleta con cien Requetés entra en Porcuna al mediodía del día 2 de Enero pasando a ocupar posiciones en trincheras orientadas hacia Valenzuela. Terminando una de los episodios mas brillantes de la Cruzada de Liberación de Andalucía del terror rojo contabilizando la casi completa eliminación de la IX Brigada Internacional mandada por los generales comunistas que ya conocemos. LOS REQUETÉS ANDALUCES NO QUISIERON EXTRANJEROS EN SU TIERRA.
Esas operaciones le valieron al Heroico Requeté Andaluz la medalla militar colectiva.
En los días siguientes el Tercio quedaría en posiciones de Porcuna, luego pasa a Bujalance y posteriormente a Porcuna donde vuelve a sus posiciones del "Cerro de San CRISTOBAL" donde repelieron frecuentes ataques gubernamentales.
El día 28 de Abril el mismo General Queipo de Llano impone al Tercio la segunda Medalla Militar Colectiva junto con el Virgen del Rocío por las operaciones de Villanueva del Duque. El día 3 de Mayo el Tercio parte para Madrid para el Desfile de la Victoria el día 19 de Mayo del año de la Victoria de 1939.
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Requeté Sevillano


El Requeté Andaluz.


TERCIO DE REQUETÉS VIRGEN DEL ROCÍO


El Rocío es uno de los centros más importantes de religiosidad popular y de devoción mariana del mundo. El centro de esta devoción es la Virgen del Rocío, Virgen de Pentecostés, que hunde sus raíces a finales del Siglo III, coincidiendo con la reconquista de esta tierra a los árabes y su recuperación para la cristiandad. Alfonso X "El Sabio" conquista está tierra que pertenecía al reino de taifa de Niebla. En el 1582, el Consejo de Almonte adquiere las tierras denominadas, Madre de las Marismas, junto a la Ermita, con todo lo que hoy es ruedo de la aldea, quedando esta zona, no solo ya termino de Almonte sino propiedad de su Municipio, quien sigue siéndolo en la actualidad.
Oración a la Virgen del Rocío
Virgen del Rocío, Blanca Paloma, Reina del Cielo
y de Andalucía Señora. Bendita Tú entre todas las mujeres
y bendito el fruto de tus entrañas, Jesús, que concebido
por la gracia del Espíritu Santo, Virgen Inmaculada, distes a luz.
Ruega ante Él por nosotros, rocieros y cristianos, que convocados
en torno a tu dulce nombre, imploramos su perdón sagrado.
Muéstranos el camino, ilumina nuestro sendero, guía nuestros
pasos que solo nos lleven al cielo. Para que así en nuestros
corazones, cambiemos odio por amor, Egoísmo por generosidad,
tristeza por gozo, y violencia por paz.-

No me dejes solo, que en mi alma brille siempre tu estrella, que
al mirar a tu rostro se inunde mi espíritu de tu pureza.
Que mi carreta sea tu casa, que mi camino sea tu ejemplo,
que mi medalla sea divisa de auténtico amor rociero.
Virgen del Rocío, Blanca Paloma, Reina del Cielo,
aquí estamos contigo, por los siglos de los siglos,
éste es tu pueblo.-

Con los datos del libro del Profesor Aróstegui y del Rvdo. Padre Bernabe Copado.
La Unidad que llevaría el nombre de VIRGEN DEL ROCÍO fue creada en el seno de REQUETÉ de Huelva y toma el nombre de su Blanca Paloma, se integró en la famosa COLUMNA REDONDO donde combatió coco con codo con sus hermanos Requetés de Nuestra Señora de la Merced y posteriormente paso a integrarse en el 3º Batallón de Requetés del Sur junto con sus hermanos del Tercio de San Rafael y Nuestra Señora de la Victoria de Málaga.
Liberados los prisioneros que el Gobernador civil tenía como preventivo de su unión a los sublevados, entre los que se encontraba el Capitán de Corbeta Pérez de Guzmán junto a otras gentes en el barco prisión "Ramón", por la Guardia Civil ya que se esperaba la llegada de la sub-columna del grupo de militares del Alcalde Carranza de Sevilla, comienzan las acciones de Combate de los Requetés onubenses. Se constituye una Columna al mando de Pérez de Guzmán que sale de inmediato para tomar los pueblos irredentos de Gibraleón, Lepe, Cartaya, Ayamonte e Isla Cristina, pero la operación más destacada fue la ocupación de la cuenca minera de Tharsis, que se hizo tras una entrada por sorpresa, sin que hubiera ordenes de ello, produciéndose un duro combate entre obreros mineros y Requetés, con Victoria (COMO SIEMPRE PASO EN ANDALUCÍA Y ESPAÑA) de los que luchaban por la causa de Dios.
Tras regresar a Huelva los requetés fueron trasladados de guarnición a Punta Umbría , mientras Pérez de Guzmán quedaba encargado de la comandancia de Puerto de Huelva. Los requetés integrados en la columna del Capitán Gumersindo Varela salieron para Valverde del Camino y Zalamea la Real, donde los combates fueron casa por casa y donde tuvieron que enfrentarse a una columna de mineros de Rio Tinto con camiones blindados que intentaron, sin conseguirlo, retomar el pueblo para el Gobierno de la Republica. Se empeña un duro combate donde son baja la mitad de los requetés del heroico Tercio. El día 28 de Agosto de 1936 volvían a Huelva.
Los requetés del Rocío salen de nuevo en operación el día 31 de Agosto hacía Riotinto, al mando del Teniente Francisco Casas, participando en la ocupación de Peña de Hierro, La Granada, Minas de la Concepción y, en fechas posteriores, Jabugo, Cumbres Mayores, de Enmedio y de San Bartolomé, efectuando diversas batidas por la sierra del norte anubense, en Aznalcollar queda un pequeño destacamento que combate esporádicamente y defiende su posición como hacen los requetés.
El día 15 de Octubre de 1936 sale la columna de Pérez de Guzmán para dirigirse a Córdoba para incorporarse allí, con todo el Requeté Andaluz menos una parte del Isabel la Católica de Granada, a la columna del Comandante Redondo. El día 23 la columna marcha hacia Espejo y Castro del Río. A diez kilómetros de espejo la Columna se divide y el Tercio no actúa y entra por la tarde en Espejo quedando en esta localidad en posición hasta finales de noviembre.
De nuevo reorganización de la famosa columna Redondo en Córdoba para actuar en el irredento frente de Jaén. El día 10 diciembre de 1936 participa el Tercio en el desfile de día 12 en Córdoba. A sus efectivos se les suman una Compañía de requetés de Granada (Isabel la Católica) y del primer Requeté de Córdoba, quedando todos al mando del Capitán de Corbeta Pérez de Guzmán.
Los Requetés de Tercio de la Virgen del Rocío intervienen en la ocupación de Cañete de las Torres el día 19 por la mañana, y en un frustrado ataqué a Bujalance. Parten luego hacía Valenzuela, yendo en la retaguardia de la columna Gómez Cobian, formando ahora Unidad con los requetés de Córdoba (Tercio de San Rafael) y el de Jerez (Tercio de Nuestra Señora de la Merced) al mando de Pérez de Guzmán para ocupar Bujalance el 20 de diciembre y el 22 se ocupa Pedro Abad sin casi resistencia.
El día 24 se avanza hacía Montoro donde se enfrentan con la 14ª Brigada Internacional a la cual casi aniquilan por completo. Al atardecer se ocupa el pueblo Montoro y se resisten fuertes contraataques de los Internacionales que quedaban y se recoge al enemigo una gran cantidad de material de guerra abandonado por la, de nuevo, huida de los voluntarios Comunistas. En diciembre el Tercio se une al resto de la columna Redondo para la comenzar la mayor de las gestas del REQUETÉ ANDALUZ. La liberación de Lopera por parte de la Columna del Comandante Redondo donde los Requetés del Rocío, del San Rafael y de Nuestra Señora de la Merced al mando Pérez de Guzmán, operan en el flanco derecho de la columna. Las operaciones comienzan el día 27.
Nos cuenta el Requeté Viñuelas (Requeté del Rocío).....Lopera estuvo a punto de ser la tumba de todo el requeté andaluz ya que los combates fueron muy duros y las armas, al rojo, comenzaban a fallar. Los requetés del Roció, con muchas bajas quedaron casi cercados, teniendo como única salida la carretera del Villa del Río muy batida. En la noche del 27 al 28 la lucha llega al cuerpo a cuerpo. El 28, Redondo ordena un fuerte ataque frontal para rectificar líneas y ocupar posiciones más ventajosas y el 29 casi todo el Requetés andaluz efectúa un ataque sobre el flanco derecho de Porcuna lo que produjo la reacción de los defensores que contraatacaron de frente al Batallón de Cádiz que había quedado en posición. Las fuerzas de Pérez de Guzmán tienen que ir en su ayuda y se detuvo al ataque a la bayoneta. El ímpetu de los Requetés andaluces quedo patente en la escena que nos cuenta de nuevo Viñuelas...El campo ha quedado regado de cadáveres.... Los Refuerzos llegados con la Columna del Coronel Álvarez de Rementería, relevaron al Virgen del Rocío de sus posiciones avanzadas, y el día 30 se ocuparía LOPERA. La siguiente operación se realizó sobre porcuna, donde el Virgen del Rocío actuó desplegado en guerrillas, junto a Regulares por las escarpadas paredes de subida al pueblo mientras la columna avanzaba por la carretera. El 1 de Enero de 1937 el Tercio entra en Porcuna, acabando una de las operaciones más gloriosas para el Requeté Andaluz lo que le valió la Medalla Militar Colectiva.
Después de días de guarnición en Lopera y de intervenir en los fuertes combates en el frente Lopera-Porcuna donde el Comandante Pérez de Guzmán tuvo una actuación destacada en la defensa de Lopera, que le supuso la Medalla Militar Individual (La primera concedida a un Marino)
El Tercio junto con su hermano de la Merced y de nuevo al mando de Pérez de Guzmán operarían en el duro frente norte de Córdoba, Villanueva del Duque y Cámaras Altas en el llamado sector de Pozoblanco. Los dos Tercios luchan muy bravamente al mando de Casas y del Capitán Villalta. El día 14 se combatió en la posición "Loma Verde", en el 15 en la operación de Alcaracejos, el 16 en la "Loma de los requetés". El día 20 sufre fuertes bombardeos de la artillería y se producen numerosas bajas. Ya en las posiciones "Minas del Soldado" y después de varios relevos tuvieron que abandonar la posición y retirarse a posiciones más ventajosas.
Comenzaba el mes de abril en las posiciones de Castillejos y Cámaras Altas, en el sector de Peñarroya, en donde se sucedieron muy duros combates. Entre el 2 y el 8 de este mes, la aviación y artillería enemigas desarrollaron una fuerte actividad que barrio sin cesar las posiciones ocupadas por el Tercio. La defensa del "Cerro de Castillejos" y cota - 800 muchas veces a la bayoneta fue heroica por parte de los requetés y se ganaron la segunda Medalla Militar Colectiva.
Los días 13 y 14 un fuerte contraataque enemigo logra recuperar el Cerro de Castillejos lo que obliga de a una segunda toma de la cota, que se logra con muchas bajas y empeñando todos los efectivos de los dos Tercios de Requetés. El día 15, los dos Tercios son relevados de sus posiciones y enviados a Córdoba para reorganizarse y descansar.
A comienzos de mayo de 1937 el Tercio refrescado con nueva recluta de voluntarios requetés onubenses y ya con la nueva organización divisionaria del todo el ejercito nacional vuelve al frente cordobés con el Comandante Redondo. El ya familiar sector de Lopera- Porcuna y alternan posiciones en Lopera y Porcuna respectivamente. Posteriormente se organizo el 3º Batallón de Requetés del Sur con una actividad bélica escasa hasta el final de guerra con el frente estabilizado y solo con pequeñas rectificaciones de línea.
Las bajas totales de la Unidad según José María Resa fueron 47 muertos y 142 heridos.

La Romería Triste y Gloriosa
Los Tamboriles del Rocío redoblan en el cortejo de nuestros muertos.
Por José Simón Valdivieso.
Diario Odiel, 24 de Enero de 1937.
Al entrar en aquel pueblecito cordobés recién conquistado, el silencio mortal nos prende el alma con una garra helada. La impronta marxista se advierte clara en el pueblo que aún recordamos con las fachadas de sus casas pulcramente encaladas que lucían su blancura deslumbrante realizada por la luz viva y alegre del buen sol andaluz y sus calles fragantes a incienso quemado en las “copas” hogareñas, a romero del monte próximo y a azahar de los naranjos en flor. Cuesta trabajo aceptar que este pueblo en ruinas, renegrido por el humo de los incendios, con sus casas abandonadas y en desorden como víctimas de un desahucio colectivo es aquel mismo pueblo cordobés, limpio y alegre de días más felices.
Pero… ¿Qué es esto? Hasta nuestro oído llega clara y precisa una música familiar. Suena en su vaguedad de música lejana con una fuerza evocadora irresistible y ante nuestras pupilas en éxtasis desfila el cuadro único e incomparable de la bellísima romería rociera
Está música que escuchamos ahora en este pueblecito cordobés es evidentemente aquélla. Estos son los tamboriles y las gaitas de las marismas de Almonte y estos son aquellos toques de la romería, pero con un aire solemne e impresionante que aquéllas no tenían.
Al avanzar, llegamos a la plaza y presenciamos un espectáculo conmovedor, de una grandeza insuperable. A hombros de unos mozallones de rostros atezados por la intemperie hostil del castro y barbazas descuidadas e hirsutas van tres féretros envueltos en la bandera. Y detrás el Comandante Pérez de Guzmán, y el Comisario de Guerra Carlista de Huelva, Dionisio Cano López y una teoría inacabable de boinas rojas… Y los tamboriles y las gaitas del Rocío, que no podían faltar en aquella romería gloriosa y triste. ¿triste? ¡No! Cuando un requeté da su vida por Dios y por España, no es un sentimiento triste, sino de emulación el que despierta entre sus compañeros…….
Eran tres requetés del Tercio de la Virgen del Rocío. Va dicho implícitamente que eran tres bravos requetés. Y por eso, en esa hora que no era la hora siniestra y torva de los que mueren en pecado mortal, de los que mueren peleando contra su Dios y contra su Patria, sino una hora triunfal llena de luz, los tamboriles y las gaitas de las marismas acompañaban con sus sones típicos, a los tres valientes rocieros que subían jinetes en las tres nubes más bellas y más blancas, haciendo gallardas corbetas y graciosos caracoleos cielo arriba por la inmensa “marisma azul”, hasta la sublime altura donde la Divina Madre , esa Blanca Paloma, la Pastora amorosa de sus ovejitas de Huelva, les espera para acogerlos con la mirada de sus ojos, que son los dos luceros más bonitos del firmamento, y susurrarles con su voz, que es la música más hermosa que escucharon jamás oído humano. “¿Habéis sufrido mucho, hijos queridos?”.
¡Ay, Dios! ¿Cómo podía ser triste aquel cortejo? Yo pedí aquella noche con el corazón rebosante de envidia limpia y noble: “¡Señor!. Si pudiera ser ¡que lleven mi cuerpo a la tierra envuelto en la bandera de mi patria y que me acompañen los sones marismeños de los tamboriles y de las gaitas del Rocío y que la Blanca Paloma me espere allí”, como a estos tres valientes!.
Lopera, enero de 1937


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sábado, 16 de agosto de 2008

10 de agosto, una fecha para el recuerdo

EL tiempo pasa veloz. De nuevo tenemos ante nosotros otro 10 de agosto. Una fecha de tristes recuerdos para nosotros los jerezanos, pero necesaria su imperecedera memoria. Fue la fecha del martirio de nuestro paisano Antonio Molle Lazo, que como he recordado en anteriores ocasiones fue asesinado por milicianos del Frente Popular el 10 agosto de 1936 en el pueblo de Peñaflor por no querer hacer apostasía de su religión católica y sus firmes convencimientos cristianos. 

El momento actual para el mundo no es bueno. La economía después de unos años de bonanza desconocida se ha sumergido en un periodo de depresión desconocido por su magnitud. Este grave asunto para el bienestar de los ciudadanos es motivo de preocupación para los políticos, incapaces de controlar la situación. Pero ha paralizado en cierta medida los vientos de la venganza y el revanchismo que presiden al Gobierno actual. La historia continua inmutable. Pasarán los tiempos, las modas, las tendencias políticas, mas los cimientos sobre los cuales se edificó nuestra historia, la del mundo, permanecerán inmutables. Arrancar de las calles les los rótulos, derribar estatuas, deformar los hechos, no producen el éxito perseguido por los que los realizan. La historia necesita el beneficioso paso del tiempo la para que se analicen con objetividad los acontecimientos y obtengan conclusiones razonables. 

El diez de agosto, amén de otros, se conmemoran dos hechos notorios, con una cierta interconexión. El primero era el levantamiento fracasado (10.08.1932) del general José Sanjurjo, conocido como la Sanjurjada, premonitorio de la Guerra Civil Española (1936/1939) que terminó con la deportación al Sahara (Ifni) de los sublevados y el exilio voluntario (1934) del General a Portugal. No regresaría hasta que se produjo el segundo levantamiento el 17 de julio de 1936 para tratar de tomar el mando en el Gobierno provisional de Burgos, pero murió en un accidente de aviación, lo que dio un giro importantísimo a la historia, pues propició que otro general, Francisco Franco Bahamonde, asumiese esta responsabilidad que duró cuarenta años. José Sanjurjo (Pamplona 1872 -Portugal 1936) era huérfano de un coronel carlista. Ascendió por méritos de guerra hasta el generalato. Conoció y combatió en Cuba bajo las órdenes de don Miguel Primo de Rivera. Secundó su pronunciamiento colaborando estrechamente con el mismo en el Desembarco de Alhucemas, que acabó con insurrección de Abd­el- Krim consolidando el Protectorado Español en Marruecos. Fue director general de la Guardia Civil con el Gobierno de la II República con Azaña y en tal cargo estaba cuando el Rey Alfonso XIII dimitió y marchó voluntariamente al exilio. 

El segundo hecho a recordar el 10 de agosto es el asesinato con torturas y martirio de nuestro paisano Antonio Molle Lazo, cuyos restos mortales descansan en un mausoleo en la Basílica del Carmen en olor de santidad. Ante su sepulcro rezan aún muchos jerezanos que lo consideran santo. Nació el 2 de abril de 1915 en Arcos en el seno de una humilde familia. Su padre era representante del comercio. Cuando tenía cinco meses sus padres se trasladan a Jerez. Se educó primero en un parvulario y luego en el Colegio de la Salle. Era activo, trabajador, estudioso, sociable y con grandes convencimientos católicos heredados de sus padres. Practicaba y defendía con ahínco su religión católica que entrañaba entonces un grave riesgo. Fue encarcelado junto con su hermano por defender el Convento de Santo Domingo de su profanación. Junto a sus hermanos (tres) Carlos y Manolete, se incorporaron voluntarios al Tercio de Requetés de Ntra. Sra. de La Merced para combatir por sus ideales en la guerra civil de 1936. 

Su martirio ocurrió en Peñaflor el 10 de agosto de 1936. Estando en dicha población junto con otros (escasos) requetés defendiendo el Convento de las Hermanas de la Cruz, se quedaron sin municiones. Antonio fue prendido por los milicianos cerca de la estación, golpeado y maltratado ferozmente. El jefe de la estación fue testigo de excepción. Le intimidaron para que hiciese apostasía de su fe y para que gritase "! Muera España y viva Rusia!", a lo que respondía "! Viva España! ¡Viva Cristo Rey". Le cortaron las orejas, le vaciaron un ojo con un machete y el otro de un puñetazo. Le cortaron la nariz sin conseguir sus propósitos. 

Recientemente he estado en Melilla. Tuve la oportunidad de visitar el acuartelamiento donde está el Regimiento de Caballería Acorazado Alcántara N° 10, unos de los regimientos de mayor glorioso pasado de España. Fue creado el 19 de febrero de 1656 en Flandes y ha recibido distintos nombres hasta el actual. 

Visité los panteones de los héroes en el cementerio de Melilla. Era una soleada mañana del mes de junio. Reinaba el silencio en medio de la solemnidad de tanto español muerto heróica mente y tristemente olvidado. Sólo unas flores secas sobre un altar eran el exiguo tributo que la Historia les ofrecía. Docenas de la lápidas los recordaban. Sentí un respeto enorme por todos ellos. Me arrodillé y recé a Dios por sus almas y les prometí que mientras pudiese, su sangre derramada por la patria española permanecería caliente y su recuerdo fresco. 

Por eso asevero que el 10 de agosto es una fecha para recordar y reflexionar. España ha sido una nación importante en el concierto mundial, protagonista de un pasado glorioso al que le debemos nuestro presente. 

La Historia hay que conocerla, amarla y valorar sus protagonistas que no son otros que los hijos del pueblo español.

sábado, 9 de agosto de 2008

LXXII ANIVERSARIO DEL MARTIRIO DE ANTONIO MOLLE LAZO

El 10 de agosto se cumplen 72 años del glorioso martirio del Requeté del Tercio de Ntra. Sra. de la Merced, Antonio Molle Lazo. Era un joven de 21 años, natural de Arcos de la Frontera, aunque residente en Jerez de la Frontera. Fue educado por su familia y por los Hermanos de las Escuelas Cristianas en un ambiente de profunda piedad. Esa fe religiosa la tradujo en el campo social y político en su militancia carlista. Durante la República participó en acciones de defensa de conventos e iglesias amenazados.

Cuando estalló la guerra civil en España, Antonio Molle Lazo, con el tercio de requetés de Nuestra Señora de la Merced actuó en Jerez y otros pueblos de Sevilla. Veintitantos soldados defendían el 10 de agosto de 1936 la villa de Peñaflor. Ante la avalancha de milicianos hubieron de replegarse para defender el convento de las Hermanas de la Cruz. Antonio Molle cayó prisionero. Los milicianos le cortaron lentamente las dos orejas y clavaron gruesos clavos en sus ojos. Le machacaron ferozmente la nariz y dejaron su cuerpo cubierto de heridas espantosas. En medio de los tormetos él seguía gritando: ¡Viva Cristo Rey y viva España! Su cadáver fue recuperado a las veinticuatro horas, cuando el pueblo se reconquistó. Depositado en la iglesia cuando ya había sangrado el cuerpo toda su sangre generosa, fue la primera sorpresa el quedar en el templo una mancha fresca de ella. Los restos mortales fueron llevados después a Jerez y más tarde inhumados en la iglesia del Carmen de dicha ciudad, en la capilla de Cristo Rey.

En junio de 2007, el obispo de Jerez nombró al sacerdote D.José Francisco Guijarro, de la diócesis de Madrid, como Postulador de la Causa, como primer paso para conseguir su beatificación por martirio.

Se ruega comunicar gracias y favores obtenidos por mediación de Antonio Molle Lazo al correo electrónico de la postulación de su causa: postulacion.antonio.molle.lazo@gmail.com.


ORACIÓN

"¡Oh Jesús amabilísimo! que habéis dicho:
Áquel que me confesare en la tierra yo lo confesaré delante de mi Padre Celestial; glorificad, pues el alma bendita de Antonio, que no se avergonzó de confesar vuestro Santo Nombre en medio de los más atroces tormentos, y concedenos a nosotros, por sus méritos e intercesión, la gracia que ahora necesitamos. Os lo pedimos para la mayor honra y gloria de la Santísima Trinidad y extensión de vuestro reino aquí en la tierra. AMÉN."


Más información sobre Antonio Molle en http://www.requetes.com/merced.html

lunes, 2 de junio de 2008

Cristianos de derechas y de izquierdas

¿DEBE tener la fe cristiana influencia en las opciones políticas de los creyentes? ¿Puede decirse que los cristianos deben ser más de derechas o de izquierdas? ¿Debe un obispo o un sacerdote apoyar explícita o implícitamente más a un partido político concreto?

Que la fe cristiana tiene una importante componente político-social es indudable. Siempre han existido cristianos con una vocación especial de intervención en los asuntos sociales. Es más, el magisterio eclesial en el Concilio Vaticano II invita a los creyentes a construir un mundo más justo desde las instituciones políticas, a la vez que reconoce la legítima autonomía y pluralidad de sus opciones políticas (Gaudium et spes, 75 y 76).

Los cristianos estamos llamados a ir actualizando el reino de Dios en nuestra historia, y en esa tarea tenemos como referencia las opciones que el propio Jesucristo asumió en su vida. Pero ni los dinamismos del reino de Dios están perfectamente definidos, dictando leyes concretas, ni los análisis de la sociedad en los que han de vivirse son unívocos y claros. Por ello desde una misma fe en Cristo caben posturas políticas diversas. Si la comunidad cristiana se convierte en una alternativa política, desnaturaliza su propia realidad, y atropella la legítima libertad política de los creyentes, tal y como afirmaban los obispos españoles ya en 1986. Un mismo objetivo ético o moral se puede conseguir desde distintas alternativas de técnica política, y siempre será opinable cuál es la mejor.

Un cristiano no puede definir sus opiniones políticas sin reflexionar, en conciencia y desde su fe, qué sociedad se construye con ellas. Las opciones política pueden ser diversas, pero unos mismos valores éticos fundamentales han de inspirar su compromiso político y partidario. Aunque las posturas políticas pueden ser diversas, todos los cristianos hemos siempre de tener una opción clara por los más pobres, por los que más sufren, por los más débiles. Una opción clara en nuestros sentimientos, en nuestra pastoral y, también, en nuestras valoraciones políticas. 

Podemos tener distintas formas de afrontar políticamente un problema, pero hemos de estar cada vez más cerca de las familias que sufren una hipoteca injusta y desmesurada, y sospechar de los incrementos de los beneficios bancarios. Hemos de escuchar atentos y comprender el rosario de sufrimientos de las familias que sufren desempleo, e intentar que nuestra sociedad solucione del problema del paro. Todos los creyentes hemos de contemplar religiosamente la muerte de los inmigrantes en el Estrecho y de los empobrecidos de África, para que esa contemplación nos impulse a un cambio radical de nuestro sistema económico. Hemos de compartir las situaciones sociales de los barrios más humildes para comprender sus necesidades; la vida de sus vecinos, para acompañar sus reivindicaciones justas.

Podemos tener distintas formas de afrontar políticamente el problema del aborto, pero todos los cristianos hemos de preocuparnos siempre que una mujer se plantee abortar. Tenemos que ser voz de los sin voz, de los no nacidos a los que se les quita la vida; de las jóvenes manipuladas a las que se les ofrece un proceso tan traumático como un método anticonceptivo más, y de las que sienten que su embarazo es una condena y un callejón sin salida. 

Todos los creyentes hemos de estar preocupados por la manipulación consumista de la sociedad, especialmente de los jóvenes, a los que se ofrece como único valor supremo el goce superficial y alienante; todos hemos de favorecer el encuentro auténtico con el otro como camino de realización verdadera.

Podremos tener distintas formas de afrontar políticamente los problemas, pero todos los cristianos hemos de participar en la vida pública desde nuestros valores de trascendencia de la vida humana y de fraternidad universal. Podremos tener distintas formas de afrontar políticamente los problemas, pero ningún cristiano puede marginar las exigencias más radicales de la justicia social, de la trascendencia de la vida humana, porque nuestra fe nos descubre que toda persona es hija de Dios, y que todo ser humano es nuestro hermano.

José Joaquín Castellón | Diario de Jerez

martes, 1 de abril de 2008

Ciclo II República y religiosidad popular en Jerez

Ayer comenzó en el obispado las sextas jornadas sobre hermandades y cofradías que convoca la Unión de Hermandades este año dedicadas a la II República y la religiosidad popular. La sesión de hoy estará a cargo del controvertido periodista e historiador Luis Pío Moa con una conferencia, que se iniciará a las 20,30 horas en al sala Juan Pablo II del obispado, dedicada a los mártires durante la II República. La sesión inaugural de ayer estuvo protagonizada por el doctor en historia José Leonardo Ruiz Sánchez que habló sobre la Iglesia española durante, la II República. El conferenciante analizó el sistema político que "fue de una radicalidad extrema contra la Iglesia", poniendo de relieve que "aquellos actores mismos, reconocían que a la Iglesia se le asignó el papel de chivo expiatorio de todos los males del país".